El Talibán cuelga un cadáver en plaza de ciudad afgana

dijo esta semana a The Associated Press que el movimiento conservador volverá a realizar ejecuciones y amputaciones de manos, aunque podrían no ser públicas.

dijo esta semana a The Associated Press que el movimiento conservador volverá a realizar ejecuciones y amputaciones de manos, aunque podrían no ser públicas.

Desde que los talibanes tomaron la capital, Kabul, el 15 de agosto y se hicieron con el control del país, tanto los afganos como la comunidad internacional han estado pendientes de si repetirán su gobierno de mano dura de la etapa anterior. Los líderes del grupo siguen aferrados a una visión del mundo profundamente conservadora, aunque hayan adoptado cambios tecnológicos como el video y los celulares.

Por otra parte, una bomba caminera alcanzó también el sábado un vehículo del Talibán en la capital de la provincia oriental de Nangarhar y causó al menos un herido, dijo un vocero de los talibanes.

Nadie reclamó de momento la responsabilidad por el atentado. La filial del grupo extremista Estado Islámico, que está asentada en el este del país, estuvo detrás de ataques similares que mataron a 12 personas la semana pasada en Jalalabad.

Según el portavoz, Mohammad Hanif, el herido era un empleado municipal.

Un funcionario del hospital provincial de Nangarhar dijo que la bomba había matado a un insurgente y herido a otras siete personas, incluyendo cuatro civiles. La fuente habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizada a informar a los medios.

El Talibán ha peleado contra el grupo Estado Islámico desde su aparición en Afganistán en 2014. La filial de la milicia radical reivindicó la mayoría de los ataques más recientes, entre ellos el que mató a 13 soldados estadounidenses y 169 afganos en el exterior del aeropuerto de la capital, Kabul, durante las caóticas evacuaciones del mes pasado.