De vuelta en Haití, familia migrante planea volver a huir

hicieron que de León no durmiese demasiado en su primera noche en Haití.

hicieron que de León no durmiese demasiado en su primera noche en Haití.

Lloré porque no quiero estar aquí", afirmó.

De León espera cruzar la frontera a República Dominicana con su hija lo antes posible para reunirse con su padre, su hermana y su hermano mientras su esposo vuela a Chile.

Pero antes, la familia tenía previsto viajar a la ciudad costera de Jacmel, en el sur de Haití, para ver a más familiares, un trayecto peligroso porque pasa por territorio controlado por pandillas. Los buses suelen formar convoyes por seguridad y a veces pagan a las bandas para cruzar. La violencia en esa zona es de tal magnitud que Médicos Sin Fronteras cerró recientemente su clínica allí tras 15 años abierta.

El desayuno en esa primera mañana en Haití consistió en espaguetis y trozos de aguacate. Normalmente, Chloe toma leche y fruta, pero de León dijo que estaba esperando una transferencia para poder comprar algunos alimentos básicos. Le preocupaban la salud y el futuro de la pequeña.

El futuro que quiero para ella es una vida mejor, más confortable, la que una persona pobre puede dar a sus hijos", explicó. Si esa vida tiene que ser en Estados Unidos, que así sea. Si tiene que ser en Chile, que sea en Chile. Pero que sea una vida mejor.

En su segundo día en el país, la pareja decidió arriesgarse e ir a Jacmel. Un minibús esperaba mientras Celestin y de León tomaban su equipaje y se calzaban los zapatos que habían comprado esa misma mañana: zapatillas blancas y negras para él y sandalias blancas para ella.

¡Na pale! ("¡Hablaremos!"), les dijo el primo de Celestin en criollo. Y la pareja subió al vehículo, colocando a su hija en medio mientras se embarcaban en el peligroso viaje al sur.

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Coto informó desde San Juan, Puerto Rico.