Aumentan las escasas voces de mujeres en Asamblea de la ONU

de las que había a estas alturas del año en 2020.

de las que había a estas alturas del año en 2020.

No puede haber democracia, seguridad ni desarrollo sin la mitad de la humanidad", afirmó el miércoles la presidenta de Estonia, Kersti Kaljulaid, subrayando además la posición de vulnerabilidad de la mujer en la sociedad.

La cuestión de la vulnerabilidad ha estado en el primer plano durante una semana marcada por los fantasmas siempre presentes del cambio climático, el coronavirus y los conflictos. La mayor parte de los discursos han seguido la línea de que el mundo se encuentra al borde del precipicio, olvidando el tema de la cumbre: Construir la resiliencia a través de la esperanza.

Pero las aciagas previsiones no se limitaron al salón de la Asamblea. En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el jueves, funcionarios de alto nivel pidieron intensificar las acciones para abordar las implicaciones de seguridad derivadas del cambio climático y hacer del calentamiento global una parte clave de todas las misiones de paz del organismo. Según su resolución, el aumento de las temperaturas está haciendo del planeta un lugar menos seguro, y señalaron a la región africana del Sahel, plagada de conflictos, y a Siria o Irak