Hombre imputado de asesinatos de familia en Florida

secuestro, incendio intencional, robo de morada y crueldad hacia animales, por matar al perro de la familia.

secuestro, incendio intencional, robo de morada y crueldad hacia animales, por matar al perro de la familia.

Riley, un ex marine de 33 años, podría enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua si resulta condenado por los asesinatos. Los fiscales no han dicho aún si pedirán la pena máxima.

Riley está detenido sin fianza y no ha respondido a los cargos.

El comisario del condado Polk, Grady Judd, dijo que Riley creía falsamente que la familia estaba involucrada en tráfico sexual de menores y que Dios le había dicho que rescatase a una supuesta víctima llamada Amber. No había una menor con ese nombre en la casa de la familia.

Riley se topó con la familia tras ver a un hombre cortando el césped con una niña pequeña que él pensó era la víctima de tráfico, dijo Judd.

Las autoridades dicen que Riley, luciendo un chaleco antibalas, llevaba tres armas de fuego con él y disparó al menos 100 veces en la vivienda principal y en la casa menor en la parte trasera, donde Catherine Delgado, de 62 años, fue la primera en morir.

La policía hizo unos 60 disparos en un tiroteo que dejó a Riley con una herida no letal en el abdomen. Riley se entregó tras ser herido.

Las víctimas son Justice Gleason, de 40 años; su novia de 33 años Theresa Lanham; su bebé Jody, nacido en mayo; y Delgado; que era la madre de Lanham y la dueña de la propiedad. La hija de Gleason sobrevivió pese a recibir varios balazos.

Riley sirvió como marine en Irak y Afganistán y estaba trabajando como guardia de seguridad en el área de Lakeland, incluyendo en una iglesia. Luego de ese empleo reciente, la novia de Riley dijo que éste comenzó a hablar de comunicarse con Dios, aunque no sobre nada violento.