Deslave cae sobre casas en las afueras de Ciudad de México

Una sección de una pequeña montaña situada en las afueras de la Ciudad de México se desplomó el viernes, arrojando rocas del tamaño de pequeñas casas sobre un barrio densamente poblado.

Una sección de una pequeña montaña situada en las afueras de la Ciudad de México se desplomó el viernes, arrojando rocas del tamaño de pequeñas casas sobre un barrio densamente poblado.

Los bomberos escalaron una pila de rocas de tres pisos de altura que parecía haber aplastado algunas viviendas.

Conforme los rescatistas ascendían la enorme pila de escombros, en ocasiones elevaban sus puños al aire, una señal ya familiar para solicitar silencio con el fin de poder escuchar posibles señales de vida de gente atrapada. Bomberos y voluntarios formaron cadenas para pasarse baldes con escombros a medida que excavaban.

En este momento nuestra prioridad está concentrada en rescatar a las personas que lamentablemente fueron sorprendidos en el lugar de los hechos, dijo el presidente municipal de Tlalnepantla, Raciel Pérez Cruz en un mensaje por video. Las autoridades evacuaron las casas vecinas y pidieron a las personas evitar la zona para facilitar el trabajo de los rescatistas.

Las imágenes de la zona mostraban un segmento verde de la escarpada ladera del Cerro del Chiquihuite sobre un conjunto de escombros de gran tamaño, con casas muy cerca en ambos lados.

No hubo de momento informes de víctimas.

Tlalnepantla forma parte del Estado de México, que colinda con la capital del país. El gobernador mexiquense Alfredo del Mazo dijo en Twitter que las autoridades locales, estatales y federales estaban coordinándose para proteger la zona en caso de más derrumbes y para retirar escombros con el fin de localizar a posibles víctimas.

El desprendimiento de tierra ocurrió después de varios días de intensas lluvias en el centro de México y de un terremoto de magnitud 7,0 que se produjo el martes por la noche, con epicentro cerca de Acapulco, el cual remeció los edificios de la Ciudad de México, situada a 320 kilómetros (200 millas) de distancia.

Apenas tres días antes, el gobierno de Tlalnepantla indicó en un comunicado que trabajadores municipales estaban laborando para retirar lodo y rocas que se habían acumulado en el mismo vecindario debido a las intensas lluvias.