Análisis AP: Biden aumenta presiones sobre los no vacunados

sirva como un paso productivo adelante hacia el control del virus. Derrotar el coronavirus, dicen, requiere ahora derrotar la renuencia de 80 millones de personas que aún no se han vacunado.

sirva como un paso productivo adelante hacia el control del virus. Derrotar el coronavirus, dicen, requiere ahora derrotar la renuencia de 80 millones de personas que aún no se han vacunado.

Es un cambio radical de tono de una Casa Blanca que se pasó gran parte del año evitando cualquier apariencia de crítica a aquellos que estaban esperando para vacunarse.

Las autoridades federales, estatales y locales gastaron miles de millones de dólares en educación, anuncios y otras medidas para promover la eficacia de las vacunas. Regalaron coches, dinero, matrículas escolares, boletos deportivos y cerveza. Incluso mientras algunos republicanos criticaban el manejo de la campaña de vacunaciones por Biden, la Casa Blanca se contuvo.

Pero a medida en que más personas se vacunaron, Biden se sintió más cómodo atacando primero a aquellos a los que el gobierno culpa por la desinformación sobre las inyecciones y ahora imponiendo nuevos requerimientos se vacunación que su gobierno previamente había evitado.

Aun así, Biden hasta ahora se ha abstenido de imponer requisitos aún más coercitivos, como la prueba de vacunación para vuelos nacionales.

Pero la reacción de sus rivales fue rápida.

El gobernador republicano de Mississippi, Tate Reeves, tuiteó: La vacuna salva vidas, pero esta medida inconstitucional es aterradora. En Estados Unidos creemos en ser libres de los tiranos.

Ronna McDaniel, presidenta del Comité Nacional Republicano, dijo que se trata de un decreto inconstitucional, antiestadounidense. El gobernador de Carolina del Sur, el republicano Henry McMaster, afirmó: Que no queden dudas, vamos a pelear hasta las puertas del infierno para proteger la libertad y el sustento de todos en Carolina del Sur.

La Casa Blanca se prepara para objeciones legales y piensa que incluso si algunos de los mandatos son anulados, millones de estadounidenses recibirán vacunas debido a los nuevos requerimientos, lo que salvará vidas y limitará la diseminación del virus.

Biden ha encontrado aliados inusuales en la comunidad empresarial, que está deseosa de regresar a la normalidad luego de 18 meses de interrupciones por la pandemia. A ellos pueden no gustarles los aumentos de impuestos propuestos por Biden, pero parecen haber aceptado su argumento de que el país no puede darse el lujo de permitir que los no vacunados deshagan los progresos en el fortalecimiento de la economía.

Business Roundtable saluda la continua vigilancia del gobierno de Biden en la lucha contra el COVID, dijo Joshua Bolten, presidente del grupo.

We look forward to working with the administration to ensure any vaccine requirements are structured in a way that does not negatively impact the operations of manufacturers that have been leading through the pandemic to keep Americans safe, said National Association of Manufacturers President and CEO Jay Timmons.

Deseamos trabajar con el gobierno para asegurarnos de que cualquier requisito de vacunaciones es estructurado de forma tal que no impacte negativamente las operaciones de los fabricantes que durante toda la pandemia han liderado los esfuerzos para mantener sanos a los estadounidenses, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes, Jay Timmons.

Pese a la reacción vehemente de los oponentes de Biden, el presidente puede sentirse confortado por algunos datos.

Un sondeo de Axios/Ipsos del 30 de julio al 2 de agosto indicó que 58% de los estadounidenses, incluso 79% de los vacunados, dijeron que culpaban a los no vacunados por el aumento de los casos de COVID-19 en el país y la diseminación de las nuevas variantes. El sondeo permitió múltiples respuestas, pero la proporción de quienes dijeron que los no vacunados tienen la culpa fue mayor que las de aquellos que culparon a otras causas, incluso viajeros de otros países (32%) y Donald Trump (28%).

Los asistentes de la Casa Blanca apuntan a una estadística aún más clara: los más de 208 millones de estadounidenses que se han vacunado.

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Emily Swanson, directora de The Associated Press para sondeos, contribuyó para este reportaje desde Washington, D.C.