Gobierno y oposición venezolana avanzan en ayuda para COVID

de tal magnitud que ha hecho emigrar a más de cinco millones de personas, el 10% de su población.

de tal magnitud que ha hecho emigrar a más de cinco millones de personas, el 10% de su población.

La suspensión de las sanciones económicas es uno de los puntos de discusión, aunque es el gobierno del presidente estadounidense Joe Biden el que tiene la última palabra para levantarlas.

Cuando nosotros nos sentamos en esa Mesa entendemos que nos sentamos con el gobierno de los Estados Unidos", dijo Maduro el domingo.

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, dijo el mes pasado que el régimen de Maduro puede crear un camino hacia el alivio de las sanciones permitiendo a los venezolanos participar en elecciones presidenciales, parlamentarias y locales libres y justas que deberían haberse celebrado hace tiempo.

Washington levantó en julio una sanción para permitir a las compañías no estadounidenses exportar a Venezuela gas licuado de petróleo, que es utilizado para cocinar. La decisión fue considerada un gesto de buena fe para promover el diálogo.

Antes del inicio de la nueva fase del proceso, el líder opositor Juan Guaidó exigió al gobernante venezolano garantías para los próximos comicios.

La liberación a mediados de agosto del exdiputado Freddy Guevara, uno de los integrantes de la delegación opositora, así como la decisión que tomó la semana pasada la coalición de participar en las elecciones regionales previstas para noviembre fueron consideradas por las partes como los primeros resultados del incipiente proceso de diálogo.

Sin embargo, Maduro siguió arremetiendo el fin de semana contra Guaidó por su intento de arrebatarle el poder en 2019.

Aquí no va a haber impunidad, ni en México ni en Marte, dijo Maduro el domingo. Tiene que haber justicia, justicia severa.

Esta primera ronda de conversaciones se lleva a cabo a tres semanas de la firma de un memorando de entendimiento el 13 de agosto que marcó el arranque del proceso, el cual se extenderá al menos seis meses.

Entre los analistas no hay mayores expectativas de que en estos diálogos se llegue a acuerdos en materia electoral, ya que hasta el momento Maduro no ha mostrado señales de estar dispuesto a aceptar las exigencias de la oposición y la comunidad internacional para que se den en Venezuela unas elecciones con condiciones y garantías democráticas.

De acuerdo al memorando de entendimiento, los temas de la agenda a debatir son la definición de garantías electorales y un cronograma para elecciones observables; el levantamiento de las sanciones; la restauración de derechos a activos; el respeto al Estado constitucional; la convivencia política y social; la renuncia a la violencia; la reparación de las víctimas de la violencia, y la protección de la economía y la población.

Al igual que el proceso efectuado en el 2019, Noruega participa en estas negociaciones como mediador. Rusia y Holanda fungirán de acompañantes de las delegaciones de Maduro y la oposición.