Pese a caos en Afganistán, Biden defiende decisión de retiro

que la caótica retirada estadounidense de Afganistán estaba mejorando la posición de Estados Unidos en el exterior.

que la caótica retirada estadounidense de Afganistán estaba mejorando la posición de Estados Unidos en el exterior.

Lo cierto es que no he visto eso, dijo Biden a una pregunta sobre aliados en Gran Bretaña y Alemania que han cuestionado abiertamente la credibilidad estadounidense. De hecho, es lo opuesto. He recibido exactamente lo opuesto, a medida que estamos actuando con presteza, comprometidos con lo que dijimos que haríamos.

Biden admitió por primera vez las dolorosas escenas de confusión cuando estadounidenses, aliados y afganos trataban de huir del Talibán, pero se mantuvo inflexible en su posición de que su decisión fue la correcta, diciendo que sabía que habría algún caos durante la retirada.

No hay forma en que se hubiera hecho la retirada de Afganistán sin que ocurriera algo de lo que se ve ahora, dijo.

Pese a la confianza de Biden, la respuesta pública inicial de su gobierno fue vacilante.

El presidente estaba en Camp David durante sus vacaciones de verano, pero se apresuró a regresar a Washington el lunes, un día después de la caída de Kabul. En sus primeras declaraciones públicas sobre la situación, no admitió culpa por el caos.

Subsiguientes sesiones con la prensa por parte de la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Estado crearon tantas interrogantes como respuestas, con funcionarios incapaces de decir cuántos estadounidenses seguían en Afganistán y cómo ellos y sus aliados afganos serían evacuados. Una imagen de Biden sentado a solas en la sala de crisis en Camp David fue muy criticada y más adelante lamentada dentro de la Casa Blanca, dijeron funcionarios.

En una entrevista televisada el miércoles, Biden dijo llanamente no cuando se le preguntó si la crisis pudo haber sido manejada mejor o si su gobierno cometió algún error.

La idea de que existía alguna manera de habernos retirado sin caos, no sé cómo habría sido posible, dijo a la ABC.

El momento ha creado una oportunidad política para sus rivales, que aparte de eso han pasado trabajo para encontrar algo con lo que criticar a Biden desde su llegada a la Casa Blanca.

Los republicanos trataron de usar la retirada para calificar a Biden como un presidente débil e ineficaz. Algunos demócratas cuestionaron el proceso y expresaron temores de que pudiera dañar las posibilidades del partido de retener sus mayorías en el Congreso el año próximo. Legisladores de ambos partidos prometieron comenzar investigaciones sobre los errores que llevaron al caos.

La Casa Blanca ha apuntado a sondeos que muestran constantemente que la mayoría de los estadounidenses están a favor de terminar con la presencia militar en Afganistán. Dos terceras partes de los estadounidenses dicen que no creen que la guerra en Afganistán valía la pena, de acuerdo con una encuesta publicada esta semana por The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research.

Los asistentes del presidente piensan que, especialmente si el proceso de evacuación en el aeropuerto de Kabul mejora, la noticia desaparecerá de los titulares y Biden al final recibirá el crédito por acabar con la guerra en la nación asiática, algo que sus predecesores no lograron.