Perú nombra segundo canciller en menos de un mes

Perú anunció el viernes que el diplomático Oscar Maúrtua será el nuevo canciller, el segundo en el cargo antes de cumplirse un mes del inicio de la gestión del presidente izquierdista Pedro Cast...

Perú anunció el viernes que el diplomático Oscar Maúrtua será el nuevo canciller, el segundo en el cargo antes de cumplirse un mes del inicio de la gestión del presidente izquierdista Pedro Castillo.

Maúrtua -ministro de relaciones exteriores durante la gestión del entonces presidente Alejandro Toledo (2001-2006)- juramentará por la noche, confirmó un comunicado de la presidencia.

El experimentado diplomático de 74 años reemplazará al sociólogo Héctor Béjar, de 85 años, quien renunció el martes por presión de opositores a Castillo y de los militares. Béjar había dicho que, aunque no tenía pruebas, el grupo terrorista Sendero Luminoso fue "en gran parte obre de la CIA". Béjar también había indicado que el terrorismo en el Perú lo inició la Marina, eso se puede demostrar históricamente, han sido entrenados para eso por la CIA. Aunque Béjar había dado esas opiniones en 2020, cuando no era canciller, sus palabras provocaron un inusual rechazo en un comunicado institucional de la Marina, también de varios partidos conservadores.

La llegada de Maúrtua al cargo podría generar un posible cambio en la política exterior de no intervención que Castillo anunció hace una semana ante un grupo de embajadores en Lima. Con la breve gestión de Béjar, Perú había mostrado un acercamiento a los gobiernos de Cuba y Venezuela.

El legislador oficialista Guillermo Bermejo se mostró descontento con el nombramiento de Maúrtua y lo calificó de ser una persona alineada a la política injerencista de los Estados Unidos. Añadió que el nuevo canciller no puede representar a un gobierno de izquierda.

El equipo ministerial de 19 secretarios tiene que presentarse el próximo jueves 26 ante el Parlamento para obtener la ratificación o el rechazo de los 130 legisladores.

Castillo inició su gestión con la aprobación más baja en comparación con otros presidentes en las últimas dos décadas. Según la firma Ipsos, el mandatario suma 38% de popularidad.