Piden a ONU no abandonar a afganos y poner fin a violencia

es especialmente vital ahora que entramos en un periodo incierto y crucial que requiere que la comunidad internacional hable con una voz clara y unificada.

es especialmente vital ahora que entramos en un periodo incierto y crucial que requiere que la comunidad internacional hable con una voz clara y unificada.

Thomas-Greenfield pidió al Talibán permitir que las organizaciones humanitarias continúen con su crucial trabajo en Afganistán, señalando que además de la violencia, el pueblo afgano está sufriendo los efectos del COVID-19 y de la sequía y que sus necesidades deben seguir siendo una prioridad en los próximos días, semanas y más allá.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU reportó que hay más de 500 toneladas de ayuda en cruces fronterizos que fueron capturados por el Talibán, de acuerdo con la embajadora estadounidense, quien pidió que se permitiera que esta ayuda ingresara a Afganistán inmediatamente.

Finalmente y crucialmente, los afganos y ciudadanos internacionales que deseen abandonar el país deben poder hacerlo de manera segura, aseveró Thomas-Greenfield, añadiendo que Estados Unidos promete ser generoso en el reasentamiento de afganos y que todos debemos hacer más.

Ghulam Isaczai, embajador de Afganistán ante la ONU, señaló que ya no hay tiempo para el juego de las culpas. Pidió al Consejo de Seguridad y al secretario general utilizar todos los recursos a su disposición para pedir un cese inmediato de la violencia y el respeto a los derechos humanos y evitar que Afganistán caiga en una guerra civil y se convierta en un Estado paria.

Isaczai dijo que estaba hablando en nombre de millones de personas en Afganistán, cuyo destino pende de un hilo y enfrentan un futuro extremadamente incierto, incluidas millones de niñas y mujeres afganas que están a punto de perder su libertar para ir a la escuela, a trabajar y para participar en la vida política, económica y social del país.

El embajador, que fue designado por el derrocado gobierno de Ashraf Ghani, expresó una profunda preocupación en torno a que el Talibán no cumplirá los compromisos y acuerdos que hizo durante unas negociaciones en la capital qatarí de Doha y en otras reuniones internacionales.

Hemos visto terribles imágenes de las ejecuciones masivas de militares por parte de los talibanes y de los asesinatos selectivos de civiles en Kandahar y otras grandes ciudades, dijo. Los residentes de Kabul están reportando que el Talibán ya empezó a allanar casa por casa en algunos vecindarios, registrando nombres y buscando a personas en su lista de objetivos. Ya hay reportes de asesinatos selectivos y de saqueos en la ciudad. Los residentes de Kabul viven ahora mismo con un miedo absoluto".

Exhortó al Consejo de Seguridad y a Guterres a que pidan al Talibán poner fin a la violencia, a los asesinatos selectivos y a los ataques en represalia y a que respeten la oferta de amnistía. También le solicitó "declarar inequívocamente que no reconoce la restauración del Emirato Islámico.

En tanto, más de una veintena de expertos en derechos humanos que trabajan con la ONU señalaron que los países no deben mantenerse al margen ahora que el Talibán, que está enlistado por la organización como una organización terrorista, ha tomado el control de Afganistán.

Un comunicado redactado con dureza y emitido el lunes exigía una acción por parte del Consejo de Seguridad. Los expertos denunciaron la campaña implacable" contra los civiles, trabajadores de ayuda y periodistas que ha incluido asesinatos, restricciones ilegales a los derechos de mujeres y niñas, y ejecuciones masivas de civiles.

El pueblo de Afganistán se merece algo mejor que soportar el silencio y la pasividad de los países miembros de las Naciones Unidas en este peligroso momento, escribieron. "No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras las vidas del pueblo afgano son tratadas con desprecio, burla y hastío.