Talibán toma región cerca de Kabul, ataca ciudad norteña

suscitó el temor de que los insurgentes puedan represar al poder o que el país se suma en una nueva guerra civil, como ocurrió tras la retirada de la extinta Unión Soviética en 1989.

suscitó el temor de que los insurgentes puedan represar al poder o que el país se suma en una nueva guerra civil, como ocurrió tras la retirada de la extinta Unión Soviética en 1989.

Los primeros marines de un contingente de 3.000 llegaron al país el viernes para ayudar a evacuar parcialmente la embajada de Estados Unidos. El resto está previsto que llegue el domingo, y su despliegue planteó dudas sobre si la Casa Blanca cumplirá con el 31 de agosto como la fecha de su salida definitiva.

La fuerza aérea estadounidense ha realizado varias incursiones para ayudar a sus aliados afganos sobre el terreno, pero aparentemente éstas no han servido para detener el avance insurgente. Un bombardero B-52 y otros aviones atravesaron el espacio aéreo del país el sábado, según datos de rastreo de vuelos.

Por su parte, el Talibán publicó un video para anunciar que tomó el control de la principal estación de radio de la ciudad sureña de Kandahar, ciudad que cayó en su poder días atrás, y que ahora se llamará la Voz de la Sharia, o ley islámica.

En la grabación, un insurgente no identificado explicó que todos los empleados estaban presentes y que se emitirán noticias, análisis políticos y versos de Corán, el libro sagrado del islam. Al parecer, la emisora ya no tendrá música.

No estuvo claro si los talibanes habían purgado al personal anterior o si se les permitió regresar a sus puestos. La mayoría de los residentes de Kandahar utilizan la vestimenta tradicional que siguen los talibanes. El hombre del video felicitó a la población de la cuidad por la victoria talibán.

Estados Unidos invadió Afganistán poco después de los ataques del 11-S, que fueron planeados y ejecutados por Al Qaeda mientras recibían protección de los talibanes. Tras derrocar rápidamente al grupo, Estados Unidos trató de reconstruir la nación con la esperanza de crear un Afganistán moderno luego de décadas de guerra e inestabilidad.

A principios de año, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció un calendario para la retirada de todos los soldados estadounidenses para finales de agosto, comprometiéndose a poner fin a la guerra más larga librada nunca por su país. Su predecesor, Donald Trump, había alcanzado un acuerdo con los talibanes para allanar el camino a la salida de sus tropas.

El anuncio de Biden puso la última ofensiva en marcha. Los talibanes, que desde hace tiempo controlaban gran parte de las zonas rurales, avanzaron rápidamente para tomar capitales provinciales, pasos fronterizos y otras infraestructuras clave.

Decenas de miles de afganos han huido de sus casas y muchos temen el regreso del opresivo mandato de los talibanes. El grupo ya gobernó el país en base a una estricta versión del islam por la que las mujeres estaban prácticamente confinadas en casa.

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Rahim informó desde Estambul y Krauss desde Jerusalén.