Talibán captura tercera ciudad más poblada de Afganistán

y se apoderaron de edificios gubernamentales. Los testigos dijeron que escucharon disparos esporádicos en un inmueble del gobierno, mientras que el resto de la ciudad caía en silencio bajo el contro...

y se apoderaron de edificios gubernamentales. Los testigos dijeron que escucharon disparos esporádicos en un inmueble del gobierno, mientras que el resto de la ciudad caía en silencio bajo el control de los insurgentes.

En tanto, la captura de Ghazni corta una autopista importante que vincula la capital afgana con las provincias sureñas del país, las cuales también se encuentran bajo asedio como parte de una campaña insurgente emprendida unos 20 años después de que los soldados de Estados Unidos y de la OTAN invadieron la nación y derrocaron al gobierno del Talibán.

Aunque Kabul aún no está bajo una amenaza directa, las pérdidas territoriales y los enfrentamientos en otras partes del país afianzan el control del Talibán, que se estima que actualmente controla dos terceras partes de la nación, al tiempo que sigue presionando a las fuerzas del gobierno en varias capitales provinciales más.

Miles de personas han huido de sus hogares por temor a que el Talibán volverá a imponer un gobierno brutal y represivo, eliminando los derechos de las mujeres y realizando amputaciones, lapidaciones y ejecuciones públicas. Las negociaciones de paz en Qatar siguen estancadas, aunque los diplomáticos se reunieron el jueves.

La evaluación de inteligencia militar estadounidense más reciente señaló que Kabul podría verse presionada por los insurgentes dentro de 30 días y que, si se mantienen las tendencias actuales, los talibanes podrían hacerse con el control total del país en pocos meses. El gobierno afgano podría verse obligado a retirarse para defender la capital y algunas otras ciudades en los próximos días si los talibanes mantienen su ritmo.

La embestida representa el impresionante colapso de las fuerzas afganas y renueva las interrogantes sobre el destino de los más de 830.000 millones de dólares gastados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos en el combate, en la capacitación de esas fuerzas y en labores de reconstrucción, sobre todo cuando los combatientes del Talibán van a bordo de Humvees y camionetas de fabricación estadounidense con fusiles M-16 colgados al hombro.

Las fuerzas de seguridad y el gobierno de Afganistán no han respondido a la prensa durante los días de lucha, y en lugar de eso emitieron un video donde se restaba importancia al avance del Talibán.

Herat había estado bajo un ataque de los combatientes durante dos semanas, con una oleada de ataques que se redujo con la llegada del señor de la guerra Ismail Khan y sus fuerzas. Pero el jueves por la tarde, los combatientes talibanes rompieron las líneas defensivas de la ciudad y más tarde dijeron que tenían el control.

El legislador afgano Semin Barekzai también reconoció la caída de la ciudad, señalando que algunos funcionarios que se encontraban allí habían escapado. Los testigos dijeron haber visto combatientes del Talibán que habían estado detenidos en la prisión de Herat ahora caminando libremente por las calles de la ciudad.

De momento no estaba claro qué le había ocurrido a Khan, quien se había dicho que se encontraba bajo ataque con sus fuerzas en un edificio del gobierno.

Horas antes, los combatientes izaron sus banderas blancas con una proclamación de fe islámica impresa sobre la ciudad de Ghazni, ubicada a 130 kilómetros (80 millas) al suroeste de Kabul.

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Gambrell informó en Dubái, Emiratos írabes Unidos, y Faiez en Estambul. Los periodistas de The Associated Press Hamed Sarfarazi en Herat, Afganistán, y Kirsten Grieshaber en Berlín contribuyeron a este despacho.