Desfile militar recorre capital de Brasil antes de votación

Las fuerzas armadas brasileñas montaron un inusual desfile de tropas y vehículos blindados a través de la capital el martes, un evento anunciado el día anterior y que coincidió con la votación e...

Las fuerzas armadas brasileñas montaron un inusual desfile de tropas y vehículos blindados a través de la capital el martes, un evento anunciado el día anterior y que coincidió con la votación en el Congreso de un proyecto clave del presidente Jair Bolsonaro.

Horas más tarde, la Cámara de Diputados de la nación rechazó la reforma constitucional a la que aspiraba Bolsonaro de exigir recibos impresos de algunas urnas electrónicas que, el presidente alega, son susceptibles al fraude. Sus aliados necesitaban 308 votos y sólo consiguieron 229. La oposición, que había esperado obtener una mayoría abrumadora contra el presidente tuvo 218 votos.

Más temprano el martes, decenas de vehículos y cientos de soldados desfilaron frente al palacio presidencial de Planalto y ante la mirada del mandatario, para luego continuar frente al Congreso y el Ministerio de Defensa.

La marina dijo en un comunicado que el desfile estaba planeado desde mucho antes de la votación. Sin embargo, fue anunciado apenas el lunes y los detractores dijeron que parecía un intento de intimidar a la oposición de parte de un presidente que elogia con frecuencia las dictaduras militares del pasado.

Los desfiles militares se realizan habitualmente como parte de los festejos por el día de la independencia. La procesión del martes fue descrita como una invitación ceremonial a Bolsonaro a presenciar los ejercicios navales que se realizan en una población ubicada a las afueras de la capital. El ejército y la fuerza aérea participaron por primera vez.

El desfile molestó a algunos legisladores. Omar Aziz, el presidente de una investigación del Senado sobre la respuesta al COVID-19 del gobierno, dijo que era un claro intento de intimidar a legisladores y opositores. Él (Bolsonaro) cree que muestra fuerza, pero lo que muestra es a un presidente debilitado por las investigaciones.

Los opositores alegan que Bolsonaro, quien va atrás en las encuestas de opinión, trata de sembrar la duda entre sus seguidores fanáticos respecto a los resultados electorales de 2022, preparando el escenario para conflictos similares a los provocados por el presidente estadounidense Donald Trump con sus denuncias infundadas de fraude.

El legislador Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente, reforzó el lunes la estrecha asociación de la familia con Trump al publicar en redes sociales lo que parece ser una foto reciente de él junto al expresidente con el texto de que él (Eduardo) es partidario de los hombres con reputaciones inmaculadas y la autoridad moral para caminar por la calle con la cabeza en alto.

La procesión militar del martes revela que Bolsonaro no sabe evaluar el clima político o bien tensa conscientemente las normas democráticas, dijo Kai Kenkel, especialista en las fuerzas armadas brasileñas en la Pontificia Universidad Católica de Río.

Aún debemos saber con certeza si existe una conexión entre la agenda de Bolsonaro y las motivaciones de la armada para hacer esto, porque la armada se ha cuidado mucho de no hacer declaraciones políticas, dijo Kenkel a The Associated Press.

Las autoridades electorales han negado reiteradamente cualquier problema con el sistema de votación y Bolsonaro no ha presentado pruebas a pesar de una orden del Supremo Tribunal Federal de que corrobore sus acusaciones.

El presidente ha insultado repetidamente a Luis Roberto Barroso, un juez de la corte suprema y presidente del tribunal electoral, al acusarlo de trabajar para beneficiar al exmandatario de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, quien va al frente en las encuestas.

La medida del martes es una versión diluida de una propuesta inicial de adoptar impresiones de todos los centros de votación del país, una propuesta que un comité legislativo rechazó la semana pasada.

Las autoridades electorales, e incluso muchos aliados políticos de Bolsonaro, se oponen al plan, diciendo que ataca un problema inexistente y crearía oportunidad para comprar votos.

El llamado a la votación parecía ser un intento del presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, quien es un aliado de Bolsonaro, para zanjar definitivamente una disputa y reducir las tensiones.

El lunes, Lira señaló que era una trágica coincidencia que el desfile militar ocurriera el mismo día que la votación.