Espías encubiertos destapan fiestas ilegales en Ibiza

Algunos de los participantes en las acostumbradas fiestas de la isla española de Ibiza de este año no son lo que parecen, sino espías que se hacen pasar por turistas para reportar a la policía fie...

Algunos de los participantes en las acostumbradas fiestas de la isla española de Ibiza de este año no son lo que parecen, sino espías que se hacen pasar por turistas para reportar a la policía fiestas ilegales durante la pandemia.

Las autoridades de esa isla mediterránea alegaron el miércoles que los infiltrados son necesarios para permitirle a la policía prevenir las concentraciones sociales grandes, que están prohibidas debido a la crisis de salud.

El concejo municipal de Eivissa, la ciudad más grande de Ibiza, contrató a una agencia de detectives para reclutar a personas del extranjero que parezcan turistas, para que no sean reconocidas por los locales.

Ibiza es famosa por su vida nocturna, que atrae a los máximos DJs del mundo. Cientos de miles de turistas han ido a la isla española en meses recientes, a medida que más personas se han ido vacunando en Europa y se han levantado algunas restricciones de viaje.

Sin embargo, las concentraciones grandes de personas siguen estando prohibidas en Ibiza a fin de frenar la propagación del COVID-19. La isla tiene la mayor tasa de contagios de España: 904 por cada 100.000 habitantes, comparado con el promedio nacional de 633 por cada 100.000 habitantes.

Los legendarios clubes nocturnos de Ibiza llevan más de un año cerrados y los bares tienen que cerrar entre la 1 a.m. y las 6 a.m. Además, sólo 10 personas que viven juntas pueden estar en un mismo espacio cerrado. Sin embargo, muchas personas van a fiestas clandestinas ya sea en zonas apartadas o en casas particulares. Ha habido casos en que se han descubierto 200 personas en un mismo lugar, según la policía.

Las fiestas ilegales son bien organizadas y lucran con el cierre temprano de los bares, a pesar de correr el riesgo de tener que pagar multas de 600.000 euros (710.000 dólares).

La contratación de los turistas encubiertos es parte de un programa piloto cuyos resultados serán evaluados en septiembre.