Jueza prohíbe a Texas detener autos con migrantes a bordo

de tratar de desviar la culpa del rápido aumento de las cifras de COVID-19 a los migrantes, al tiempo que rechaza las peticiones de volver a implementar órdenes de uso de mascarillas y otras restric...

de tratar de desviar la culpa del rápido aumento de las cifras de COVID-19 a los migrantes, al tiempo que rechaza las peticiones de volver a implementar órdenes de uso de mascarillas y otras restricciones relacionadas con la pandemia. El martes, Texas superó los 7.000 pacientes hospitalizados a causa de la enfermedad por primera vez desde febrero y reportó más de 11.000 casos nuevos.

La semana pasada, Abbott había autorizado una mayor presencia de policías estatales en la frontera de Texas para detener cualquier vehículo ante la sospecha razonable de que transporte migrantes. Los policías podrían entonces enviar a los vehículos de regreso a su punto de origen o remitirlos a depósitos. Los grupos defensores de derechos civiles y activistas en favor de los migrantes han expresado inquietudes en torno a que la directriz podría dar pie a encasillamiento racial.

Los cruces fronterizos generalmente disminuyen durante el verano por el sofocante calor. Sin embargo, las autoridades estadounidenses informaron el lunes que en julio recogieron a aproximadamente 19.000 menores sin compañía de un adulto, superando el máximo anterior de 18.877 registrado en marzo. El total de junio fue de 15.253, de acuerdo con David Shahoulian, secretario adjunto de política fronteriza y de inmigración del Departamento de Seguridad Nacional, que señaló que Rio Grande Valley tenía las cifras más altas.

En total, las autoridades estadounidenses detuvieron a migrantes en unas 210.000 ocasiones en la frontera en julio, comparadas con 188.829 de junio y la mayor cantidad en más de 20 años. Pero las cifras no son directamente comparables debido a que muchos cruzan la frontera en repetidas ocasiones debido a que son expulsados de manera expedita sin permitirles solicitar asilo y sin enfrentar consecuencias jurídicas.

Los CDC dijeron el lunes que la expulsión expedita seguiría en vigor hasta que su directora "determine que el peligro de que se siga introduciendo el COVID-19 en Estados Unidos por conducto de los extranjeros a quienes se aplica la medida ha dejado de ser una amenaza grave para la salud pública.