Surgen medios de prensa alternativos en Venezuela

y la creación de un monopolio estatal para la venta de papel a los medios.

y la creación de un monopolio estatal para la venta de papel a los medios.

Ahora, los residentes de 11 de los 23 estados venezolanos no tienen acceso a diarios regionales, de acuerdo con Espacio Público.

Las presiones han hecho que algunos vendan sus bienes y se vayan del país. Así sucedió con el canal noticioso Globovisión.

En el 2013, el canal fue vendido a un grupo empresarial, incluido Raúl Gorrín, amigo del gobierno de Maduro que fue sancionado por Washington, acusado de fraude. Sus dueños originales escaparon del país tras varios procedimientos legales en su contra. Aseguran no haber cometido delito alguno y ser perseguidos porque Globovisión criticaba a Maduro.

Daniela Alvarado, coordinadora de libertad de información del Instituto Prensa y Sociedad, organismo independiente, dijo que los medios informativos alternativos han sido el lado positivo de lo que han traído las terribles consecuencias para el ejercicio periodístico en el país, la censura y las condiciones precarias que hoy se viven.

Es muy importante destacar el trabajo que están haciendo estos periodistas, estos medios de comunicación, por buscar nuevas maneras de llegar a las audiencias y no solo pensar en las audiencias como algo masivo, como algo de un alcance nacional, sino pues partir de lo local, ese periodismo que prioriza las necesidades de los vecinos, comentó Alvarado, cuya organización está pendiente de las violaciones de los derechos de los periodistas.

La hostilidad hacia la prensa coincide con una crisis política, social y económica, atribuida a la caída de los precios del petróleo y a dos décadas de malos gobiernos. El país está en recesión desde hace años. Millones de personas viven en la pobreza y soportan precios altos de los alimentos, salarios bajos e hiperinflación.

Lo que estamos haciendo es periodismo, pero de una forma distinta, manifestó Maximiliano Bruzal, otro periodista de El Bus TV. El periodismo está acostumbrado a ser medios de comunicación reportando noticias en televisión, radio o los medios impresos. Lo que nosotros hacemos es salirnos de la caja, por así decirlo.

Francisco Márquez vendía diariamente decenas de periódicos en su puesto en Caracas. Hoy recibe tres copias de diarios en una semana.

Tres diarios. Si vienen tres personas y se llevan un periódico cada uno, se agotó el diario, expresó el sábado en su kiosco.

A cientos de kilómetros, al sudoeste de Caracas, en la región andina, el diario La Nación alguna vez imprimió más de 30 páginas diarias y ganó premios de periodismo a nivel nacional.

Su directora, Omaira Labrador, recordó que los residentes de la zona llamaban al diario porque los dirigentes locales reaccionaban a sus artículos y respondían a las quejas de los ciudadanos. Había avisos clasificados y durante las elecciones, el diario era mucho más grueso.

Hoy, con la pandemia, la escasez de papel y de combustible, y muchos menos avisos clasificados, el diario del estado de Táchira tiene menos de 15 páginas y solo cuatro ediciones semanales.

Labrador dijo que la competencia de medios digitales y las redes sociales afecta también al diario, pero que, si bien el medio tiene un portal digital, la gente de las zonas rurales prefiere informarse a partir de diarios impresos.

El año pasado formó una alianza con otros medios y desde diciembre producen un noticiero transmitido por varias radios. El objetivo, según dijo, es cumplir con esta misión social de los medios de prensa, que es mantener a la gente informada.

Por radio, por prensa (escrita), por televisión, pero que se informe, declaró.

García Cano informó desde la Ciudad de México. Jorge Rueda colaboró desde Caracas.