Siete mexicanos recuperan sus empleos con una huelga de hambre en San Diego

  • Los huelguistas, seis mujeres y un hombre, trabajan en el Hotel Hilton
  • Iniciaron la protesta tras una amenaza de revisión de documentos.
  • La empresa dijo que los reinstalaría cuando se cumplió el tercer día.

La mayor central sindical en Estados Unidos demandó este lunes una moratoria a revisiones de documentos luego de que siete mexicanos, entre ellos seis mujeres, bajo amenaza de una verificación recuperaron sus empleos tras una una huelga de hambre.

Con la verificación hubieran tenido que dejar su empleo en 24 horas en caso de alguna irregularidad Los empleados del Hotel Hilton en San Diego iniciaron en protesta una huelga de hambre de cuatro días, pero al cumplirse la tercera jornada, la empresa anunció que los reinstalaría a partir de este martes.

Una de las huelguistas, Teresa Díaz, dijo a Notimex que el hotel amenazó con solicitar a autoridades federales que revisaran documentos mediante el programa eVerify, de verificación electrónica.

Si se realizara la verificación, ante cualquier irregularidad los empleados tendrían 24 horas para dejar su trabajo o enfrentarían sanciones, incluso potenciales deportaciones.

La directora de la central laboral AFL-CIO en el sur de California, María Elena Durazo, denunció que el hotel amenazó a los trabajadores, seis mujeres y un hombre, porque expresaron que deseaban unirse a un sindicato.

"Mientras todo el país coincide en que es momento de una reforma migratoria que otorgue la ciudadanía a los indocumentados, esta empresa usa la amenaza y utiliza un programa federal para su beneficio", dijo Durazo.

Sentará un precedente nacional

Aseguró que el caso de los trabajadores mexicanos que este lunes recuperaron sus puestos en San Diego sentará un precedente nacional que permita a la central sindical pedir una moratoria a revisiones de documentos.

"Vamos a informar en sindicatos en todo el país la manera en que actua esta empresa", dijo Durazo.

Añadió que la idea es que todo mundo sepa que mientras incluso los legisladores más conservadores aceptan un cambio, el Hotel Hilton usa el sistema contra un grupo de trabajadores que demanda sus derechos.