Primer ministro dice que Irak no necesita tropas de EEUU

Irak ya no necesita tropas de combate estadounidenses para luchar contra el grupo extremista Estado Islámico, pero el cronograma de repliegue dependerá de conversaciones entre funcionarios de los do...

Irak ya no necesita tropas de combate estadounidenses para luchar contra el grupo extremista Estado Islámico, pero el cronograma de repliegue dependerá de conversaciones entre funcionarios de los dos países esta semana, dijo el primer ministro iraquí.

Mustafa al-Kadhimi indicó que Irak seguirá necesitando ayuda estadounidense en cuanto a entrenamiento de sus fuerzas armadas y labores de inteligencia. Los comentarios surgieron en una entrevista exclusiva con The Associated Press como preámbulo a su viaje a Washington, donde se reunirá con el presidente Joe Biden el lunes.

No hay necesidad de tener a ninguna fuerza de combate extranjera en suelo iraquí, afirmó al-Kadhimi, aunque no llegó a anunciar un plazo máximo para la salida de tropas estadounidenses. Aseguró que las fuerzas de seguridad iraquíes son plenamente capaces de defender al país por su cuenta.

Sin embargo, el funcionario advirtió que el cronograma de una retirada militar dependerá de las necesidades de las fuerzas iraquíes, que en los últimos meses han demostrado su capacidad de lanzar misiones independientes contra el Estado Islámico.

La guerra contra el Estado Islámico y la preparación de nuestras fuerzas requieren de un cronograma especial, que dependerá de las negociaciones en Washington, señaló.

Ambos países acordaron en abril que, como parte de la transición, las fuerzas estadounidenses estarían en Irak sólo para asesorar y entrenar a las fuerzas iraquíes, pero no acordaron un cronograma específico para esa transición. Se espera que surja un acuerdo en ese sentido en el encuentro entre al-Kadhimi y Biden y que la fecha tope sea para fines de este año.

Estados Unidos mantiene unos 2.500 efectivos en Irak desde fines del año pasado, cuando el entonces presidente Donald Trump ordenó reducir la presencia militar de unos 3.000.

La misión de entrenar y asesorar a las fuerzas iraquíes tiene sus orígenes más recientes en la decisión del entonces presidente Barack Obama en 2014 de despachar más fuerzas a Irak, en respuesta a los avances del Estado Islámico en el norte y oeste de Irak, amenazando a Bagdad. Obama había sacado todas las fuerzas estadounidenses de Irak en el 2011, ocho años después de la invasión estadounidense.

Lo que queremos de la presencia norteamericana en Irak es el apoyo a nuestras fuerzas en cuando al entrenamiento, a desarrollar su eficacia y habilidades, y en cuanto a la cooperación en el tema seguridad, expresó al-Kadhimi.