Albergue para niños inmigrantes demanda a Tennessee

Un grupo que opera un refugio en Tennessee para niños inmigrantes que viajan sin compañía de un adulto demandó al estado por su decisión de suspender la licencia de la instalación luego de que u...

Un grupo que opera un refugio en Tennessee para niños inmigrantes que viajan sin compañía de un adulto demandó al estado por su decisión de suspender la licencia de la instalación luego de que una empleada fue arrestada tras ser acusada de abuso.

El Baptiste Group presentó la demanda el martes ante el tribunal de equidad del condado Davidson, alegando que el estado violó las protecciones al debido proceso, al tiempo que también estuvo motivado indebidamente por prejuicios, racismo y similares respecto a los niños inmigrantes alojados en la instalación.

Hace unas semanas, el Departamento de Servicios Infantiles de Tennessee suspendió la licencia del grupo sin fines de lucro luego de que surgieran acusaciones de que había habido casos de abuso infantil en el centro y de que un adolescente había escapado. La suspensión se aplicó en medio de la indignación de algunos republicanos, los cuales alegan que el gobierno federal no ha sido transparente cuando se le ha presionado sobre los niños inmigrantes que pasan por el estado.

La demanda de 28 páginas afirma que la medida demuestra sesgo y prejuicios hacia Baptiste Group, porque el estado no ha adoptado medidas similares contra otras agencias que enfrentan acusaciones parecidas.

Un portavoz del Departamento de Servicios Infantiles dijo que la agencia aún estaba revisando la demanda y que no tenía comentarios.

El Baptiste Group ha estado operando como refugio para niños inmigrantes desde el año pasado, después de que el departamento le otorgó una licencia condicional. El albergue tiene un contrato federal con la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) para alojar temporalmente a menores inmigrantes que llegaron a la nación sin la compañía de un familiar adulto.

Sin embargo, el escrutinio en torno a la instalación se ha intensificado luego de que la comisionada Jennifer Nichols habló con los legisladores sobre una inspección sin previo aviso realizada en junio en un albergue de Chattanooga. En ese entonces, comentó, un joven informó que había sido testigo de un acto que requería ser investigado.

De acuerdo con la demanda, la instalación se enteró a finales de mayo que un menor supuestamente acusó a una empleada de besar a otro menor. El incidente fue investigado, lo cual involucró notificarlo a la ORR, al FBI, a la policía local y al Departamento de Servicios de Protección de la Infancia. Finalmente, dicho departamento determinó que la situación no se ajustaba a la definición de abuso o negligencia y la empleada volvió al trabajo.

Posteriormente, según la demanda, cuando el Departamento de Servicios Infantiles acudió a la instalación para una inspección sorpresa de rutina, las autoridades estatales entrevistaron a un puñado de niños y se enteraron de otro incidente en el que un miembro del personal besó a un menor. El empleado ya no trabajaba en el centro.

La querella señala que la instalación adoptó las mismas medidas para reportar la nueva acusación a las autoridades, al tiempo que alegó que las autoridades estatales elogiaron la forma en que el centro llevaba los registros y no recomendaron ninguna medida correctiva.

Sin embargo, hace unas semanas el estado suspendió la licencia del Baptiste Group horas después de que la policía de Chattanooga arrestó a la exempleada acusada de besar a un menor, en relación con la acusación de mayo, bajo cargos de agresión sexual por parte de una figura de autoridad, coacción de un testigo y manipulación de evidencia.

El departamento dijo que la suspensión se basó en la acusación de abuso y otros problemas en el refugio en el último mes.

Un juez administrativo ratificó la suspensión en una audiencia privada realizada hace unas semanas.

El Baptiste Group alega que el juez se equivocó al mantener la suspensión y ha pedido a la corte que revoque el fallo.