Al menos 3 muertos en días de protestas por agua en Irán

Al menos tres personas, incluyendo un policía, han fallecido en el suroeste de Irán durante una serie de protestas debido a la escasez de agua, reportó el miércoles la prensa local.

Al menos tres personas, incluyendo un policía, han fallecido en el suroeste de Irán durante una serie de protestas debido a la escasez de agua, reportó el miércoles la prensa local.

Un policía murió debido a disparos en la ciudad de Mahshar y otro sufrió una herida de bala en la pierna, según la agencia de noticias estatal IRNA.

El informe culpó a los revoltosos de las muertes, sin dar detalles. Horas después, la televisora estatal reportó que un civil murió en las manifestaciones en el pueblo de Izeh, sin proporcionar detalles. Otros 14 policías sufrieron lesiones en la agitación, agregó el canal.

Un tercer hombre murió antes en las protestas, según reportes de la prensa iraní. En el pasado, Irán ha atribuido a los manifestantes las muertes que ocurren durante la implementación de medidas severas por las fuerzas de seguridad.

Van seis días continuos de protestas en la provincia de Juzestán, rica en petróleo y hogar de etnias árabes que se quejan de ser discriminadas por la teocracia chií de Irán.

En el pasado, los manifestantes han salido a las calles debido a preocupaciones por el agua. Durante semanas, ha habido apagones continuos en todo el país, en parte por lo que las autoridades describen como una sequía severa. Las precipitaciones se han reducido en casi 50% en el último año, dejando a las represas con poca agua.

Mientras casi 5 millones de iraníes en Juzestán carecen de acceso al agua potable limpia, Irán no está logrando respetar, proteger y satisfacer el derecho al agua, que está inextricablemente vinculado al derecho del estándar de salud asequible más elevado, dijo el grupo Activistas de Derechos Humanos en Irán.

Las manifestaciones en Juzestán suceden mientras Irán padece repetidas olas de casos de coronavirus y conforme miles de trabajadores petroleros han organizado huelgas para exigir mejores salarios y condiciones.

La economía iraní sufre las consecuencias de las sanciones estadounidenses, endurecidas desde que en 2018 el entonces presidente Donald Trump retiró unilateralmente a Estados Unidos del pacto nuclear de Teherán con otras potencias mundiales, lo que devaluó al rial, la moneda de la República Islámica.