Bolsonaro sigue libreto de Trump, habla de fraude electoral

dicen que el sistema electrónico empezó a tomar forma en 1996 y ya permite hacer una auditoría. El cambio propuesto por Bolsonaro, arguyen, solo abriría las puertas a denuncias de fraude sin funda...

dicen que el sistema electrónico empezó a tomar forma en 1996 y ya permite hacer una auditoría. El cambio propuesto por Bolsonaro, arguyen, solo abriría las puertas a denuncias de fraude sin fundamento.

El presidente del tribunal, el juez Luis Roberto Barroso, resiste a pie firme la propuesta en la comisión legislativa que estudia el tema y que se espera se pronuncie la semana que viene. El mes pasado, Barroso y otros dos jueces de la Corte Suprema se reunieron con más de 40 políticos de todos los sectores para impedir que la propuesta sea aprobada.

El voto impreso es una solución arriesgada a un problema que no existe, declaró Barroso a la Associated Press. Expresó que la iniciativa aumenta el peligro de coerción y violación del voto secreto por parte de traficantes de drogas y grupos armados. Es sabido que hay organizaciones delictivas que obligan a votar por ciertos candidatos y que compran votos.

El juez de la Corte Suprema Gilmar Mendes, expresidente del tribunal electoral, dijo por teléfono que hay que manejarse con cautela.

Allegados al gobierno dicen que, si no se hace como ellos quieren, no puede haber una elección, manifestó Mendes. Es un tema pensado para provocar una crisis. Ya vimos lo que pasó en Estados Unidos.

El pedido de una reforma electoral de Bolsonaro precede su victoria en los comicios del 2018, después de los cuales denunció que algunos votos suyos fueron atribuidos al candidato del Partido de los Trabajadores. Se espera que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, del PT, se postule contra Bolsonaro en el 2022.

En las últimas semanas, el mandatario de extrema derecha ha intensificado sus denuncias de un posible fraude.

O limpiamos las elecciones en Brasil o no tenemos elecciones, afirmó ante partidarios el 8 de julio. Al día siguiente, les dijo que corremos el riesgo de no tener elecciones el año que viene. Es su futuro lo que está en juego.

Los hijos de Bolsonaro -Eduardo, Flavio y Carlos-, todos políticos, se unieron a la campaña a partir de sus cuentas en las redes sociales, que tienen muchos seguidores.

La escalada coincide con encuestas que le dan a Bolsonaro la popularidad más baja de su gestión, manifestaciones de protestas en su contra, presiones de una investigación legislativa del manejo que hizo su gobierno de la pandemia del coronavirus y denuncias de corrupción en la compra de vacunas. Las primeras encuestas dan a Lula como gran favorito para los comicios del año que viene.

Alentar las dudas sobre los resultados electorales en estas circunstancias puede tener el objetivo de hacer que la gente piense que no son necesarias las elecciones, según Diogo Rais, profesor de jurisprudencia electoral de la Universidad Mackenzie de Sao Paulo.

Si la comisión especial de la cámara de diputados aprueba la reforma electoral la semana que viene, pasará a la cámara en pleno, marcando el inicio de un prolongado proceso, que incluiría varias votaciones. De completarse para octubre, el sistema podría ser usado en los comicios de octubre del 2022. Pero completar todo este proceso para entonces es una empresa cuesta arriba, sobre todo tomando en cuenta que los líderes de 11 partidos políticos se unieron el mes pasado para expresar su oposición a la reforma.

Lo más probable es que pase algo parecido a lo que sucedió en Estados Unidos, donde un importante porcentaje de la gente cree que la elección del año pasado no fue libre ni justa, de acuerdo con Anya Prusa, del Instituto Brasil del Centro Wilson de Washington.

En algunos sentidos, esto es más peligroso para un sistema democrático que una toma del poder, porque es más fácil defenderse ante una toma del poder, expresó Prusa. Mermará más todavía la confianza de los brasileños en su sistema democrático en momentos en que hay mucha polarización y desconfianza.

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Jeantet informó desde Río de Janeiro.