El papa sufre algo de fiebre, 3 días después de su cirugía

El papa Francisco tuvo algo de fiebre de forma temporal, tres días después de pasar por una cirugía intestinal, aunque las pruebas rutinarias dieron negativo, informó el Vaticano el jueves.

El papa Francisco tuvo algo de fiebre de forma temporal, tres días después de pasar por una cirugía intestinal, aunque las pruebas rutinarias dieron negativo, informó el Vaticano el jueves.

En su reporte diario, el Vaticano afirmó que Francisco seguía comiendo y moviéndose sin asistencia y que incluso había transmitido sus saludos a jóvenes pacientes de cáncer en el hospital Gemelli de Roma.

Sin embargo, el portavoz Matteo Bruni dijo que Francisco, de 84 años, había tenido un episodio de fiebre temporal el miércoles por la noche.

Esta mañana pasó pruebas rutinarias y microbiológicas, así como un escáner de pecho y abdomen, que dieron negativo, el comunicado.

Los médicos extirparon el domingo la mitad del colon de Francisco debido a lo que el Vaticano describió como un grave estrechamiento del intestino grueso. Se espera que el pontífice permanezca durante la semana en el Gemelli, que tiene una suite especial reservada para los papas, asumiendo que no haya complicaciones.

La fiebre podría apuntar a una infección o a otras complicaciones posoperatorias, aunque el comunicado del Vaticano recalcó que el episodio fue temporal y que el tratamiento del papa avanzaba como estaba previsto.

La versión original en italiano del comunicado vaticano mencionó un episodio febril, mientras que la traducción al inglés decía que Francisco tuvo temperatura alta. El vocero del Vaticano afirmó que el texto en italiano era la versión oficial y más precisa. Una versión posterior del comunicado inglés eliminó la palabra alta.

La recuperación del papa continúa como estaba previsto, informó el comunicado, y en este momento, se vuelve hacia todos los que sufren, expresando su cercanía a los enfermos, especialmente los más necesitados de cuidados.

Francisco fue operado durante tres horas el domingo. El papa ha tenido una salud relativamente buena, aunque en su juventud perdió la parte superior de un pulmón por una infección. También sufre ciática, que le hace caminar con una cojera visible.