Incendio y ola de calor amenazan aldea del oeste de Canadá

Un incendio forestal en medio de una ola de calor histórica en el oeste de Canadá obligó a desalojar una aldea en la provincia de la Columbia Británica donde se superó por mucho el récord de la ...

Un incendio forestal en medio de una ola de calor histórica en el oeste de Canadá obligó a desalojar una aldea en la provincia de la Columbia Británica donde se superó por mucho el récord de la temperatura más alta en el país tres días seguidos esta semana.

El alcalde de Lytton, Jan Polderman, emitió la orden de desalojo el miércoles e indicó en Twitter que el fuego amenaza estructuras y la seguridad de los habitantes del poblado, que se encuentra a unos 153 kilómetros (95 millas) al noreste de Vancouver.

Todos los habitantes han recibido el aviso de dejar la comunidad y dirigirse a un lugar seguro, señaló Polderman.

En entrevista con CBC News, el alcalde agregó que la situación es complicada para la comunidad de 250 habitantes.

Todo el pueblo está incendiándose, dijo. pasaron como un total de 15 minutos entre la primera señal de humo y, de pronto, que se propagara el incendio en todas partes.

Erica Berg, una oficial de información provincial sobre incendios, detalló que la orden de evacuación fue emitida aproximadamente una hora después de que el incendio iniciara pero desconoce la magnitud de éste.

Las autoridades reportaron que las carreteras al norte y al sur de la aldea permanecían cerradas al tiempo que elementos de bomberos lidiaban con otros dos incendios forestales en el área.

La temperatura en Lytton rondó los 39 grados Celsius (102 grados Fahrenheit) el miércoles. Esa cifra fue menor que la del martes, cuando la aldea registró una nueva máxima canadiense de 49,6 grados Celsius (121,2 grados Fahrenheit), rompiendo las altas previas de 47,9 Celsius (118,2 Fahrenheit) que alcanzó el lunes y los 46,1 Celsius (115 Fahrenheit) del domingo.

Aproximadamente a 15 kilómetros (10 millas) al sur de la comunidad de Naciones Originarias de Canadá de Kanaka Bar, Jean McKay dijo que ella y su hija Deirdre McKay, de 22 años, empezaron a entrar en pánico una vez que el olor del humo iba en aumento.