Argentina: Violentos incidentes en protesta desocupados

Efectivos de la Gendarmería protagonizaron el martes un violento enfrentamiento con trabajadores de una empresa avícola y activistas de izquierda que bloqueaban el acceso al aeropuerto internacional...

Efectivos de la Gendarmería protagonizaron el martes un violento enfrentamiento con trabajadores de una empresa avícola y activistas de izquierda que bloqueaban el acceso al aeropuerto internacional de Buenos Aires en reclamo por sus fuentes de trabajo, en el primer conflicto social para el gobierno de Mauricio Macri.

Los incidentes comenzaron cuando los gendarmes, en cumplimiento de una orden judicial, avanzaron sobre varios cientos de manifestantes que mantenían interrumpida la circulación en la autopista que conecta la capital con el aeropuerto internacional de Ezeiza, a unos 40 kilómetros al sureste de Buenos Aires.

Los trabajadores de la avícola Cresta Roja llevan adelante desde hace varios días la protesta en reclamo de salarios adeudados y de una ayuda gubernamental que impida el cierre de la empresa, en la cual trabajan más de 3.000 operarios.

En respuesta al accionar de las fuerzas de seguridad con balas de caucho y carros hidrantes, los manifestantes reaccionaron arrojando palos y piedras contra los gendarmes. Al menos uno de los trabajadores fue detenido, mientras dos de ellos mostraron a las cámaras las marcas de los perdigones en el torso.

"La orden (de la represión) la dio Macri....quiere dejarle como señal al conjunto de los trabajadores del país que golpear a palos igual", dijo a periodistas Vilma Ripoll, dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores, que acompaña a los operarios. "Esto así no se puede resolver", agregó.

Los incidentes se producen justo cuando el gobierno del conservador Macri anunció a poco de asumir que trabaja en un protocolo especial para regular las protestas e impedir el bloqueo de avenidas y carreteras, lo cual ha generado críticas de líderes sindicales y sociales.

"No vamos a colisionar, ni tapar el derecho a protestar y reclamar y vamos hacer que ese derecho se vea enmarcado en la situación de no violentar la libre circulación", dijo en rueda de prensa horas antes la vicepresidenta Gabriela Michetti tras un primer intento de la gendarmería de desalojar la autopista bloqueada.

La crisis en Cresta Roja, perteneciente al grupo agroindustrial Rasic, no es nueva.

La avícola, ubicada en el distrito bonaerense de Ezeiza, tuvo un momento de esplendor cuando formó parte de los acuerdos de intercambio comercial de materias primas por petróleo con el gobierno venezolano de Hugo Chávez a mediados de la década pasada. A partir de 2013 comenzó el declive, que algunos vinculan con la falta de pago correspondiente por las ventas a Venezuela.

Cresta Roja suspendió operaciones en 2014, tras lo cual fue intervenida por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, que se hizo cargo parcialmente del pago de salarios.

Con el cambio de gobierno provincial y nacional en diciembre, el conflicto se reactivó. La nueva gobernadora María Eugenia Vidal, perteneciente al frente Cambiemos que llevó al poder a Macri, advirtió a los ejecutivos de Cresta Roja que paguen sus deudas o que vendan la empresa.

"El presidente se equivoca si cree que el ejercicio del poder se consigue mediante el uso de la fuerza, reprimiendo los reclamos justos de los trabajadores", dijo en un comunicado el bloque de diputados del Frente para la Victoria, la fuerza liderada por la ex presidenta Cristina Fernández.

"Cuando se gobierna de la mano del mercado, los principales perjudicados son los trabajadores y la única alternativa es la represión de sus justos reclamos", manifestaron los legisladores en referencia a las políticas liberales que viene aplicando el mandatario tras su asunción el 10 de diciembre, como el fin a las restricciones a la compra de dólares.

En pleno debate sobre el control de la protesta social, organizaciones sindicales y sociales de izquierda se manifestaban en la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, en reclamo al gobierno de un bono de fin de año de 5.000 pesos (376 dólares) para compensar la pérdida de poder adquisitivo por la inflación y la devaluación del peso tras el fin del cepo cambiario. También se solidarizaron con los obreros de Cresta Roja.