Rusia asombrada por invierno inusualmente templado

Los rusos están disfrutando de un invierno inusualmente templado, causando asombro para una población acostumbrada a temperaturas gélidas en esta etapa del año.Las temperaturas van por los 7 grados...

Los rusos están disfrutando de un invierno inusualmente templado, causando asombro para una población acostumbrada a temperaturas gélidas en esta etapa del año.

Las temperaturas van por los 7 grados centígrados (45 grados Fahrenheit) en Moscú. A los habitantes les ha sorprendido tanto el cambio de clima que han comenzado a bromear: la naturaleza les está compensando porque este año no pueden ir a sus acostumbrados lugares vacacionales en Egipto y Turquía.

Rusia prohibió todos los vuelos a Egipto luego que una bomba destruyó un avión ruso en pleno vuelo en octubre. Los vuelos a Turquía también están restringidos luego que aviones turcos derribaron un avión de guerra ruso el 24 de noviembre.

Se estima que el clima templado se debe a ciclones en el océano Atlántico que engendran aires cálidos y lluvia en el oeste de Rusia.

Aunque difícilmente se puede decir que 7 grados centígrados es una ola de calor, es un fenómeno inusual para una ciudad donde las temperaturas pueden llegar a los 6 grados centígrados bajo cero (21 grados Fahrenheit) en diciembre. El fenómeno de este año rompió el récord establecido en 1936.

Para muchos rusos, las temperaturas cálidas van en contra del carácter nacional. Tanto así que el presidente de la cámara baja del parlamento, Sergei Naryshkin, se vio obligado a prometer que habrá un invierno de verdad.

"Habrá nieve, eso se los prometo. Habrá nieve para el 30", dijo Naryshkin el lunes.

"La gente me dice que este es un invierno como el que hace en Europa y que eso es bueno, pero yo digo, no, no, esto no es un invierno ruso", se quejó Maria Arbuzova, una mujer retirada que estaba haciendo compras cerca de la Plaza Roja de Moscú.

Moscú es una ciudad que celebra el invierno y no lo considera un sufrimiento.

Varias pistas de patinaje y de esquí están cerradas debido al clima templado. Un tobogán de hielo erigido cerca del Kremlin también está sin funcionar.

"No estoy muy contento con este clima", dijo un hombre disfrazado de Ded Moroz, el equivalente ruso de Santa Claus, y quien sólo se identificó como Anton.

Pero las cosas podrían cambiar pronto. Los meteorólogos pronostican que regresarán las temperaturas bajo cero el sábado o el domingo.

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Vitnija Saldava contribuyó con este despacho desde Moscú.