Muchos en EEUU viven una realidad alternativa, junto a Trump

creen que la victoria de Biden no fue legítima, mientras que la CNN encontró en abril que 70% de los republicanos creen que Biden no ganó votos suficientes para ser presidente. Cincuenta por ciento...

creen que la victoria de Biden no fue legítima, mientras que la CNN encontró en abril que 70% de los republicanos creen que Biden no ganó votos suficientes para ser presidente. Cincuenta por ciento dijeron que hay evidencia sólida en respaldo a esa afirmación.

Hay gente como Deb Tulenchik y Galen Carlson, de Pequot Lakes, Minnesota, que recordaron el shock que sintieron cuando la ventaja inicial de Trump la noche de la elección se desvaneció con el conteo de más votos.

Gracias a la polarización del país, muchos partidarios de Trump no conocían a nadie que hubiera votado por Biden y solamente vieron carteles de Trump-Biden junto a carreteras y cuando manejaban por sus vecindarios. Carlson, de 61 años, dijo que se fue a la cama pensando que Trump había ganado. No escuchó las advertencias de que el conteo de los votos por correo demoraba más, por lo que los resultados tempranos probablemente se inclinarían por Trump, quien dijo a sus partidarios que votaran en persona, no por correo.

Yo estaba durmiendo porque parecía que estaba decidido. Y entonces cuando me desperté no pude creerlo, afirmó Carlson.

Incredulidad, dijo por su parte Tulenchik, de 63 años.

Trump se pasó meses preparándose para una posible derrota, insistiendo en que solamente perdería si había un fraude masivo. Es una mentira que seguramente repetirá al acometer su calendario público en las próximas semanas.

Pero la narrativa ya resonaba bajo el sol en el llamado Mitin MAGA en Wisconsin, en el que los participantes llevaban indumentaria de Trump, incluso numerosas camisetas que declaraban ¡Trump ganó!.

Aunque Lindell describió reiteradamente el evento como un festival de libertad de expresión ”pagado por él”, tuvo todas las características de un mitin de campaña de Trump, incluso una enorme bandera de Estados Unidos sostenida por grúas.

Fue una atmósfera de carnaval: una carpa de pintura donde los niños podían pintarse el rostro, estantes con hot dogs, papas fritas y helados y hasta un vuelo de viejos aviones militares. La campaña de 2020 estaba presente, con vendedores ofreciendo vieja mercancía de campaña, además de las almohadas de Lindell. Un anciano con un bastón caminaba sin camisa, con un sombrero de cowboy y usando una bandera de Trump como capa. Una joven llevaba un casco con cuernos, similar al usado por un hombre de Arizona que se llama así mismo el QAnon Shaman y que participó en el asalto al Capitolio el 6 de enero.

Aunque algunos eran devotos de los mítines de Trump, viajando por el país para ver al expresidente en persona, muchos dijeron que era su primer acto político. Algunos dijeron que le prestaron muy poca atención a la política hasta la elección o que comenzaron a participar porque se oponían a las restricciones por la pandemia.

Una y otra vez, los participantes insistieron en que Trump ganó la elección y muchos dijeron que creían sinceramente que sería restaurado en el poder durante los próximos meses: una creencia que ha sido promovida por Lindell y repetida privadamente por Trump, pese a que no hay un sustento legal para que eso suceda.

No todos los demócratas son malos. Ellos verán la verdad. Les guste o no, verán la verdad, dijo Beth Kroeger, d 61 años, que vive en Sussex, Wisconsin y quien dijo esperar que Trump esté de regreso en la Casa Blanca el año próximo. No hay dudas, afirmó.

Algunos dijeron que las fuerzas armadas estarían involucradas. Otros están convencidos de que él sigue teniendo el control del país.

La mayoría atacaron a la prensa tradicional y dijeron que las noticias que recibían eran de personas como Lindell y el exestratega de Trump Steve Bannon, además del canal conservador Newsmax, programas radiales de discusiones y redes sociales.

Pocos han hecho tantos esfuerzos como Lindell para convencer a los estadounidenses de que la elección fue robada. Él mismo dice haber gastado millones de dólares organizando eventos relacionados con la elección, contratando a investigadores privados y creando películas que dicen documentar el presunto fraude, aparte de la demanda de 1.300 millones de dólares por difamación que presentó contra él la firma Dominion Voting Systems. Lindell contrademandó.

Ahora dice que tiene evidencia de que China y otros países hackearon las máquinas de votación para cambiar votos de Trump a Biden, en un ciberataque de proporciones históricas, pero la evidencia que menciona en su película más reciente, que presenta a un ciberexperto anónimo, ha sido desmentida reiteradamente por no demostrar lo que dice.

Aun así, los participantes en el evento en Wisconsin mencionaron reiteradamente los videos como prueba de fraude.

Mike Lindell tiene simplemente mucha evidencia, dijo Lynda Thibado, de 65 años, que viajó con su esposo, Don Briggs, desde Menomonie, Wisconsin.

O sea, las pruebas son tan claras, dijo Briggs.

La pareja dijo que esperaba que se anule la elección, pero no estaba muy convencida de que sucedería.

No sé si ellos pueden hacer algo legalmente, dijo Briggs. No creo que Biden será presidente en 2024, de una u otra manera.