Greenpeace gana un juicio a la mayor eléctrica de Australia

La mayor empresa eléctrica de Australia perdió el martes la mayor parte de su demanda contra Greenpeace, en la que alegaba que el grupo ambientalista había infringido sus derechos de autor y protec...

La mayor empresa eléctrica de Australia perdió el martes la mayor parte de su demanda contra Greenpeace, en la que alegaba que el grupo ambientalista había infringido sus derechos de autor y protecciones de marca comercial al utilizar su logotipo en una campaña que describía a la empresa como la mayor contaminante climática del país.

El juez Stephen Burley desestimó las reclamaciones de AGL Energy sobre su marca comercial, así como las alegaciones de derechos de autor en todos los usos denunciados salvo tres publicaciones en medios sociales, además de en algunas fotografías y carteles.

Burley rechazó las reclamaciones de la compañía de una compensación económica.

Greenpeace afirmó antes que el caso ante la Corte Federal tenía implicaciones considerables para grupos activistas y organizaciones benéficas. También dijo que AGL se sumaba a otras corporaciones con un alto consumo de combustibles fósiles que intentaban sofocar las críticas a través de procesos judiciales.

En su campaña en internet, Greenpeace Australia Pacific acusó a AGL, que genera electricidad sobre todo a partir de carbón, de tratar de limpiar su imagen medioambiental de forma exagerada al presentarse como inversionista destacada en energías renovables. La campaña utilizaba el logo de AGL y el lema AGL - La carga más grande de Australia.

AGL solicitó sin éxito una orden judicial a principios de mayo que habría obligado a Greenpeace a dejar de utilizar el logo.

En una vista la semana pasada, Greenpeace argumentó que la ley australiana de marcas comerciales permite utilizar logotipos para sátira, parodia y críticas.

La abogada de AGL dijo a la corte que la campaña de propaganda tenía una clara intención de perjudicar a la marca.

AGL no intenta sofocar el debate público. Lo que intenta es protegerse a sí misma, proteger sus derechos de propiedad intelectual, afirmó Evetts.

El abogado de Greenpeace Neil Murray dijo a la corte que la campaña no había incumplido la ley porque no utilizaba la marca comercial de AGL en un contexto comercial y sus motivos eran puros.

En su último reporte anual, AGL aceptó que es el mayor emisor de gases de efecto invernadero en Australia, y tiene previsto seguir generando electricidad quemando carbón hasta 2048, dijo Murray.

La campaña pretendía poner fin a la dependencia de Australia de la electricidad generada con carbón para 2030, como recomienda el Comité Intergubernamental sobre el Cambio Climático.

El Regulador Australiano de Energía Limpia confirma que AGL es el mayor emisor de gases de efecto invernadero en el país, con un 8% de las emisiones totales.

Greenpeace y AGL debían volver el miércoles a la corte para dirimir cómo se cumple el veredicto del juez.