Israel detiene a una activista palestina en Jerusalén

La policía israelí detuvo el domingo a una líder palestina en el disputado vecindario de Sheikh Jarrah, en Jerusalén, al día siguiente de la violenta detención de una conocida periodista de Al J...

La policía israelí detuvo el domingo a una líder palestina en el disputado vecindario de Sheikh Jarrah, en Jerusalén, al día siguiente de la violenta detención de una conocida periodista de Al Jazeera que cubría la campaña de colonos judíos para desahuciar a docenas de familias palestinas de la zona.

La detención el domingo de Muna al-Kurd, confirmada por teléfono por su padre, Nabil, se sumaba a las operaciones policiales para sofocar las tensiones de los últimos días en uno de los barrios más sensibles de Jerusalén.

La detención se produjo el mismo día que Givara Budeiri, una veterana corresponsal del canal de satélite Al Jazeera que suele cubrir esas noticias, era dada de alta del hospital con una fractura en una mano que según su jefe sufrió el sábado.

La policía asaltó la casa en gran número y de una forma salvaje para detener a Muna, de 23 años, y a su hermano de 22, indicó Nabil al-Kurd.

Estaba durmiendo, y me los encontré en mi habitación, dijo Nabil al-Kurd en una entrevista por teléfono. Su hijo no estaba en casa, pero la policía registró la casa y detuvo a Muna, una de las activistas más conocidas del movimiento de resistencia a los desahucios. Imágenes compartidas en medios sociales y que Nabil confirmó mostraban cómo se habían llevado a Muna de su casa esposada.

El motivo del arresto es que decimos que no dejaremos nuestras casas, y no quieren que nadie exprese su opinión, no quieren que nadie diga la verdad, dijo. Quieren silenciarnos.

La policía no respondió a peticiones de comentarios en un primer momento.

Las tensiones del fin de semana comenzaron el sábado cuando Budeiri, que llevaba un chaleco que la identificaba como periodista, cubría una sentada de activistas. Testigos y el canal de satélite dijeron que tras la protesta, la policía le pidió su acreditación. Ella se ofreció a llamar a su conductor para que la llevara. En lugar de eso, la policía la rodeó, la empujó y la esposó antes de llevarla a un vehículo de la policía de fronteras con cristales oscuros.

Budeiri estuvo retenida durante horas antes de ser hospitalizada con una fractura en la mano, dijo Walid Omary, jefe de la oficina de Jerusalén de Al Jazeera.

Budeiri ha informado de forma habitual desde Sheikh Jarrah, dijo Omary.

Un video del incidente compartido en internet muestra a Budeiri, esposada y rodeada por policías de fronteras. Ella aferra su libreta y se la oye gritar No toquen, basta, basta.

Budeiri está acreditada por la Oficina de Prensa del gobierno israelí, indicó Omary.

La policía israelí dijo que Budeiri fue detenida después de que le pidiera que se identificara, se negó y empujó a un policía. Pero los testigos dijeron que Budeiri, que tiene acreditación de prensa israelí, no pudo regresar a su auto para coger el documento. Al Jazeera dijo que la policía también causó importantes daños en la cámara de su camarógrafo.

Oren Ziv, una cámara que estaba en el lugar, dijo que el incidente tomó apenas unos segundos. Los agentes no esperaron a que Budeiri recuperase su identificación. La llevaron a un vehículo de la policía de fronteras con cristales oscuros que estaba esperando, donde la colocaron en el asiento trasero con varias agentes de policía.

El director general en funciones de Al Jazeera, Mostefa Souag, condenó la intervención policial. El señalamiento sistemático a nuestros periodistas es una total violación de todas las convenciones internacionales, afirmó.

Atacan a los periodistas en Jerusalén Oriental porque no quieren que sigan cubriendo lo que ocurre dentro de Sheikh Jarrah, dijo Omary.

La tensión en el vecindario ha avivado semanas de tensiones y fue un factor en la guerra entre Israel y Hamas, después de que el grupo islamista lanzara varios cohetes a Jerusalén el 10 de mayo para posicionarse como defensor de los derechos de los palestinos en la ciudad.

La guerra, que mató a 254 personas en Gaza y 12 en Israel, terminó el 21 de mayo. Los milicianos de Gaza lanzaron más de 4.000 cohetes hacia Israel, mientras que Israel bombardeó cientos de objetivos en Gaza que dijo estaban asociados a milicianos.

Los desahucios inminentes en Jerusalén están paralizados tras una intervención del fiscal general israelí, pero la campaña de los colonos sigue adelante.

Grupos de derechos temen que los desahucios puedan ejecutarse de todos modos en los próximos meses cuando decaiga la atención internacional, lo que podría desencadenar otra ronda de violencia. El grupo observador israelí Ir Amim, que sigue de cerca los distintos casos judiciales, estima que al menos 150 hogares en dos vecindarios están bajo amenaza de desahucio.

Souag acusó a Israel de intentar silenciar a la prensa de forma sistemática. Señaló que la detención de Budeiri llegó después de un ataque el 15 de mayo que destruyó un rascacielos donde estaba la oficina local de Al Jazeera. La torre también acogía la oficina de The Associated Press en Gaza.

Israel ha alegado que en el edificio operaban agentes de inteligencia militar de Hamas. AP afirma que no tenía indicios de una supuesta presencia de Hamas en el edificio, y ha pedido una investigación independiente. ___

Kellman informó desde Tel Aviv.