Desborde de fallecidos por COVID-19 no da tregua en Uruguay

están vacunados con dos dosis mayoritariamente de Sinovac, pero todavía se está lejos de la inmunidad comunitaria que el gobierno estima alcanzar con el 70% de la gente inoculada.

están vacunados con dos dosis mayoritariamente de Sinovac, pero todavía se está lejos de la inmunidad comunitaria que el gobierno estima alcanzar con el 70% de la gente inoculada.

La vacunación tiene que llegar a un porcentaje alto de población con inmunidad completa, es decir, dos dosis más 15 días de espera. Y recién ahí bajarían los casos... Si no bajás la movilidad, no haces más test PCR o no rastreas los contactos la vacuna sola no logra eso. Tampoco sabemos cómo evolucionará la variante P1. Es un escenario incierto, opina Zaida Arteta, infectóloga y secretaria general del Sindicato Médico del Uruguay.

Estamos en una nebulosa, una situación confusa para mucha gente, advierte Marcela Cuadrado, presidenta de la Asociación Uruguaya de Medicina Comunitaria y Familiar. La médica atiende una amplia zona de granjas en Canelones, a una hora de Montevideo.

La gente no está accediendo al equipo de salud porque telefónicamente hay pocas líneas y están ocupadas. Por otro lado, los equipos de seguimiento de pacientes COVID en domicilio funcionan muy organizados en algunos lugares y en otros totalmente desorganizados, asegura.

Las personas deben tener un número para llamar de manera accesible y esto no estaba funcionado. En muchos lugares la protocolización de los pacientes y la organización de la atención tampoco estaba funcionando. Todos los pacientes se clasificaron en la misma bolsa y fueron llamados con una periodicidad a veces no suficiente. Eso llevó a complicaciones en domicilio, que no tengan cómo comunicarse o que nadie supiera que se complicaron en sus casas, opina.

Los médicos comunitarios, que atienden en clínicas barriales, no contaron con protocolos hasta hace un mes, cuando las asociaciones médicas los acordaron. Según dice ASSE a la AP, esta semana se contrataron 50 estudiantes avanzados de medicina para atender la central telefónica que contaba con ocho personas.