Keniano detenido en Qatar fue víctima de fraude cibernético

Un keniano arrestado en Qatar tras denunciar las condiciones laborales allí había sido víctima de un ataque cibernético, afirman analistas.

Un keniano arrestado en Qatar tras denunciar las condiciones laborales allí había sido víctima de un ataque cibernético, afirman analistas.

Malcolm Bidali, quien trabajó como guardia de seguridad en Qatar, fue víctima de phishing, según analistas de los grupos Amnistía Internacional y Citizen Lab.

Phising es el acto de engañar a un usuario de medios electrónicos (como el envío masivo de mensajes electrónicos con remitentes falsos o mensajes engañosos que son una estafa) para que revele contraseñas y otros datos confidenciales.

Si bien los analistas no pudieron determinar la fuente del fraude cibernético se pareció a otros anteriores realizados por monarquías árabes contra disidentes y opositores.

Semejante ataque necesitaría información personal retenida por compañías de telecomunicaciones y accesible sólo a gobiernos o agencias de seguridad.

No respondieron a solicitudes de comentario ni Ooredoo ni Vodafone Qatar, los dos principales proveedores de internet de Qatar. Tampoco lo hizo el gobierno qatarí.

La detención de Bidali en un lugar secreto ocurre poco antes de que Qatar sea anfitrión del Mundial de Fútbol del 2022 y ha despertado nuevas preguntas sobre la libertad de expresión en esta pequeña nación petrolera.

No hay evidencia alguna de que él haya sido detenido por razón otra que su trabajo en derechos humanos, por ejercer su libertad de expresión, por denunciar el tratamiento de los obreros migrantes en Qatar, expresaron varias organizaciones de derechos humanos en un comunicado conjunto, pidiendo su inmediata liberación.

Tarde la noche del sábado, Qatar anunció que Bidali, de 28 años, ha sido formalmente instruido de cargos relacionados con pagos recibidos por un agente extranjero para la creación y distribución de desinformación dentro del estado de Qatar. El comunicado no dio más detalles ni ofreció prueba alguna contra Bidali.

De ser hallado culpable Bidali podría ser sentenciado a 10 años de cárcel y a pagar una multa de 15.000 riales qataríes (4.000 dólares).

Bidali trabajó en Qatar como guardia de seguridad, trabajando turnos de 12 horas cada uno. Bajo el seudónimo Noah escribió sobre sus condiciones laborales, sus intentos de mejorar el lugar de trabajo y los desafíos en su vida.

___

Jon Gambrell en Twitter

www.twitter.com/jongambrellAP.