Persiste el racismo en las fuerzas armadas de EEUU

ordenó a los comandantes y supervisores que se tomasen un día para analizar el extremismo en sus filas.

ordenó a los comandantes y supervisores que se tomasen un día para analizar el extremismo en sus filas.

El Southern Poverty Law Center le envió una carta a Austin luego de esa orden, elogiando su medida, pero destacando al mismo tiempo la necesidad de actuar de inmediato para eliminar el racismo sistémico.

Las personas adoctrinadas con una ideología supremacista blanca representan una importante amenaza a la seguridad nacional y el bienestar de nuestras comunidades, dijo la presidenta del SPLC Margaret Huang.

La AP trató de contactar en numerosas ocasiones al Departamento de Defensa para ver qué tipo de medidas concretas se estaban tomando para eliminar el racismo, la discriminación y los extremismos, pero no recibió respuestas a tiempo para este despacho.

En medio de la agitación derivada de las matanzas de varias personas de raza negra por parte de la policía, el general del ejército Mark A. Milley, comandante del estado mayor conjunto, declaró en el Congreso que las fuerzas armadas no pueden tolerar el racismo ni la discriminación.

Quienes lucimos el uniforme patrio sabemos que la cohesión es una fuerza multiplicadora, manifestó Milley. Las divisiones generan derrotas.

Austin se comprometió a erradicar a los racistas y los extremistas.

La misión del Departamento de Defensa es proteger al país de nuestros enemigos, manifestó. Y eso no es posible si tenemos enemigos en nuestras propias filas.

Hacia fines del 2020, el Departamento de Defensa emitió un informe sobre cómo mejorar la diversidad racial y étnica de las fuerzas armadas. Señaló que la composición de las fuerzas armadas tiene levemente mayor diversidad racial y étnica que la sociedad civil. Pero eso no ocurre entre los oficiales.

El 73% de los oficiales son blancos, comparado con un 8% de afroamericanos, un 8% de hispanos, 6% de asiáticos y el resto de otros orígenes. La falta de diversidad aumenta a medida que se sube de rango.

Varios oficiales negros entrevistados por la AP dijeron que esa cultura debe cambiar para que ellos puedan ser reconocidos como corresponde.

Thomas Hobbs, coronel de infantería que se retiró en el 2018 tras 27 años de servicio en la infantería de marina, fue uno de los que habló de lo difícil que es tratar de salir adelante en una cultura (abrumadoramente) masculina y blanca.

Hobbs dijo que la Infantería de Marina recluta más candidatos afroamericanos que otros servicios, pero que muchos de ellos no sirven más de 10 años.

¿Por qué no se quedan más tiempo?, preguntó. Porque están cansados de tener que actuar de cierta manera todo el tiempo y nunca pueden ser ellos mismos.

Algunos soldados de grupos minoritarios relataron incidentes en los que dicen que les recomendaron hacer a un lado sus culturas y evitar hablar en otros idiomas que no fuesen el inglés para no ofender a sus colegas mayormente blancos.

Varias mujeres negras relataron lo difícil que es manejarse en una cultura que a menudo las tilda de agresivas o complicadas y considera que no se cuidan el cabello o lucen peinados que no son dignos de la profesión.

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Nota de redacción: James LaPorta sirvió en el pasado en la infantería de marina al mando del coronel Thomas Hobbs, aunque no trabajó para él directamente.

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Puede contactar al equipo de investigaciones de la AP a través de Investigative@ap.org or https://www.ap.org/tips/