Piden a OMS que revise denuncias de presiones en un reporte

Varios grupos que defienden a informantes pidieron el miércoles a la Organización Mundial de la Salud que abra una investigación independiente sobre el caso de un investigador italiano que dijo hab...

Varios grupos que defienden a informantes pidieron el miércoles a la Organización Mundial de la Salud que abra una investigación independiente sobre el caso de un investigador italiano que dijo haber recibido presiones para falsificar datos en un reporte ante la OMS sobre la respuesta italiana al coronavirus.

Transparencia Internacional, Whistleblowing International Network y otros 30 grupos anticorrupción y de salud pública enviaron una carta abierta a la Asamblea Mundial de la Salud. La asamblea, que es el máximo organismo de toma de decisiones en el organismo, está formado por todos los estados miembros de la OMS y se reúne esta semana.

Los firmantes pidieron a la agencia de Naciones Unidas que se comprometa a reformar su política de protección a informantes. Señalaron que el investigador italiano, el doctor Francesco Zambon, sufrió represalias por reportar el incidente a través del sistema interno de ética de la OMS.

Zambon renunció en marzo y dijo que se había visto aislado y marginado después de quejarse, primero de forma interna y más tarde pública, por el escándalo.

Zambon dijo haberse visto presionado por el entonces director general asistente, el doctor Ranieri Guerra, para falsificar datos sobre los preparativos de Italia antes de la pandemia en un informe que él y otros investigadores escribieron para ayudar a otros países a prepararse cuando el COVID-19 empezó a extenderse por el mundo el año pasado.

Emails y borradores del reporte muestran que Guerra quería que el reporte dijera que Italia había actualizado y reconfirmado su plan de preparación ante pandemias en 2016. Zambon dice que el plan italiano era de 2006 y se negó a hacer el cambio.

El informe se publicó el 13 de mayo de 2020, pero fue retirado del sitio web al día siguiente después de que la oficina de de la OMS en Beijing señalara problemas de sensibilidad política con una línea temporal sobre el origen del virus en China. Zambon dijo haber corregido la línea y reimpreso el reporte, pero la OMS no volvió a subirlo ni distribuirlo.

La OMS ha dicho que el texto contenía imprecisiones y se publicó de forma prematura y sin obtener todas las autorizaciones. La organización afirma que no presionó a nadie y que la decisión de retirar el informe se tomó en su sede regional europea.

Guerra, por su parte, ha dicho que no participó en la decisión de retirar el documento. En una declaración oficial ante la fiscalía de Bérgamo que investiga la cifra de muertos en Italia por el COVID-19, Guerra dijo que el plan de pandemia no necesitó una actualización mientras él estuvo a cargo de prevención en el Ministerio italiano de Salud, entre 2014 y 2017.

La carta abierta afirma que al retirar el reporte italiano se privó al mundo de información vital de salud pública cuando la pandemia ganaba terreno en Europa. Italia fue el primer país occidental en sufrir un fuerte impacto del virus.

Además, indicó la carta, la supuestas represalias contra Zambon destacan graves fallos de la política de informantes de la OMS, una pieza esencial de la buena gobernanza de cualquier institución.