Parlamento ruso aprueba abandonar tratado sobre vuelos

La cámara baja del Parlamento ruso aprobó sacar al país de un tratado internacional que regula los vuelos de vigilancia sobre instalaciones militares, luego que Estados Unidos hizo lo mismo.

La cámara baja del Parlamento ruso aprobó sacar al país de un tratado internacional que regula los vuelos de vigilancia sobre instalaciones militares, luego que Estados Unidos hizo lo mismo.

La medida aún debe ser ratificada por la cámara alta y firmada por el presidente Vladimir Putin para entrar en vigencia. Moscú ha dado indicios de que está dispuesto a quedarse en el Tratado de Cielos Abiertos si Estados Unidos regresa.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Serguei Ryabkov, dijo a los legisladores que si Estados Unidos señala su disposición a volver al pacto habrá un nuevo proceso diplomático. Añadió, sin embargo, que no lo considera probable.

La decisión del Parlamento surgió apenas horas antes de un encuentro entre el secretario estadounidense de Estado Antony Blinken y el canciller ruso Serguei Lavrov en Reikiavik, Islandia. El objetivo de ese encuentro es sentar las bases para una próxima cumbre entre el presidente estadounidense Joe Biden y Putin.

El Tratado de Cielos Abiertos tenía la intención de fomentar la confianza entre los países firmantes al permitirles realizar vuelos de vigilancia sobre los otros y recabar información sobre el poderío militar de cada uno. Más de 1.500 vuelos se han realizado bajo los términos del acuerdo desde que entró en vigencia en 2002.

Bajo el gobierno de Donald Trump, Estados Unidos se retiró del pacto argumentando que Rusia estaba violando las condiciones establecidas.

Rusia deploró la salida estadounidense, advirtiendo que ello socavará la seguridad internacional y que le impedirá a un gobierno interpretar correctamente las intenciones del otro, particularmente en estos tiempos de fuertes tensiones entre Rusia y Occidente.

La Unión Europea le ha pedido a Estados Unidos reconsiderar su salida y le ha solicitado a Rusia mantenerse dentro del pacto y levantar restricciones de vuelo, particularmente sobre la región occidental de Kaliningrado, ubicada entre Lituania y Polonia, ambos miembros de la OTAN.

Rusia insiste en que las restricciones que impuso se permiten bajo el acuerdo y señala que Estados Unidos ha impuesto restricciones aun más severas a los vuelos sobre Alaska.