EEUU relaja restricciones de asilo en la frontera

a ciudades como El Paso y San Diego para ser expulsadas desde ahí a México. Estados Unidos puede reanudar los vuelos si considera que las circunstancias lo ameritan, informaron ambas partes.

a ciudades como El Paso y San Diego para ser expulsadas desde ahí a México. Estados Unidos puede reanudar los vuelos si considera que las circunstancias lo ameritan, informaron ambas partes.

El DHS indicó en un comunicado que los vuelos se suspendieron inicialmente por necesidades operativas y que las negociaciones resultaron en una suspensión continua.

Biden ha sido criticado por los progresistas por mantener la figura de asilo lejos del alcance de muchas personas y por crear políticas que alientan a los padres de familia a enviar a sus hijos solos a través de la frontera. Críticos en materia de seguridad afirman que exentar a los niños de la expulsión derivó en una cifra récord de cruces en la frontera entre México y Estados Unidos, y que relajar las restricciones significará una invitación a que vengan muchas más personas.

Activistas migratorios han incrementado la presión por poner fin por completo a las expulsiones, asegurando que no se puede defender la práctica únicamente con el argumento de proteger la salud pública. Por lo general, los migrantes son expulsados hacia México dentro de las primeras dos horas luego de ser detenidos por agentes de la Patrulla Fronteriza.

Funcionarios del gobierno han insistido en que los poderes relacionados con la pandemia se mantienen en vigor por motivos de salud pública, pero no han sido claros sobre el sistema de asilo humano que Biden prometió durante su campaña. El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, dijo a legisladores la semana pasada que se necesita mejorar el sistema.

Ha sido un desafío de años que precede al gobierno de Trump, que precede al gobierno de Obama, que las resoluciones a las solicitudes de asilo tomen demasiado tiempo, declaró Mayorkas. Necesitamos reducir eso, pero no a costa de permitir que los individuos desarrollen sus solicitudes legítimas mediante la recuperación de un trauma que pudieron haber sufrido o que sufrieron.

Melissa Crow, abogada del Southern Poverty Law Center, dijo que a las personas anotadas en las listas de espera no oficiales para solicitar asilo en los cruces fronterizos se les debería permitir ingresar a Estados Unidos. El Centro Strauss de la Universidad de Texas, campus Austin, emitió el martes un reporte en el que se estima que este mes hay casi 19.000 nombres en esas listas en ocho localidades fronterizas de México, un incremento del 15% respecto a febrero.

Como solicitantes de asilo, estos individuos son vulnerables y deberían estar cubiertos por el proceso del consorcio, dijo Crow, quien representa a los migrantes anotados en listas de espera en una demanda federal en San Diego. Pero debido a la falta de un acercamiento concertado a estos individuos, ya sea por el gobierno o por las organizaciones del consorcio, la mayoría de ellos no tienen ni idea de la existencia del proceso del consorcio o de que son elegibles para el mismo.

Los más de 173.000 encuentros de la Patrulla Fronteriza con migrantes en la frontera con México durante el mes de abril representan la cifra más alta desde abril de 2000, aunque los números no se pueden comparar directamente debido a que más del 60% de las personas detenidas el mes pasado fueron expulsadas. La expulsión no conlleva consecuencias legales, por lo que muchas personas realizan múltiples intentos de ingresar al país.

Las autoridades encontraron a 17.171 menores que cruzaron sin compañía de un adulto durante abril, la cifra más alta desde que el mes previo se impuso un máximo histórico con 18.960.

Además, se encontró a unas 50.000 personas que viajaban en familias en abril. Una de cada tres familias fue expulsada a México. Al resto se les permitió permanecer en Estados Unidos para solicitar asilo.

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Spagat reportó desde San Diego.