Festival de la Canción de Eurovisión regresa pese a pandemia

que deberán mostrar un resultado negativo a una prueba de COVID hecha en las últimas 24 horas.

que deberán mostrar un resultado negativo a una prueba de COVID hecha en las últimas 24 horas.

Los 10 ganadores de las semifinales se unirán a Francia, Alemania, Italia, España y el Reino Unido, junto con el país anfitrión, Holanda, en la final. En cada país participante votará un panel de expertos de la industria musical y los espectadores.

La pandemia llevó a la cancelación del evento del año pasado y este año impidió que la cantante australiana Montaigne volara a Rotterdam. Holanda es la sede del festival porque el país ganó la última vez que se llevó a cabo el concurso, en 2019.

Montaigne sigue en la competencia, pero enviará una actuación grabada en vivo.

No será la única que falte. La madre del participante holandés Jeangu Macrooy tampoco podrá asistir porque no puede viajar desde su casa en Surinam. Y el padre del cantante congolés-sueco Tusse quiere saber si puede votar por él desde su casa en el Congo.

Ucrania pasó un susto cuando la cantante principal de su banda Go_A, Kateryna Pavlenko, tuvo que saltarse un ensayo en Rotterdam y hacerse la prueba de coronavirus tras sentirse mal. El resultado fue negativo y fue recibida de nuevo.

Ella y la banda se encuentran entre 39 participantes nacionales que compiten por una codiciada victoria que podría darles una carrera internacional o al menos una fama fugaz.

Para muchos, la audiencia de millones de televidentes es una oportunidad para expresar mensajes de inclusión y positividad.

La representante de Rusia, Manizha, interpreta una canción cuya letra dice: Cada mujer rusa necesita saber que es lo suficientemente fuerte como para rebotar contra la pared.

La cantante, cuya familia huyó a Rusia de Tayikistán, dijo que el mensaje es para mujeres de todo el mundo porque tenemos que serlo, tenemos que ser valientes. Necesitamos ser más felices. Y estoy feliz de poder inspirarlas en ese escenario porque, ya sabes, el escenario de Eurovisión es uno de los escenarios más grandes del mundo.

La cantante maltesa Destiny también tiene un mensaje de positividad corporal que espera llevar hasta la final. La poderosa voz de la joven de 18 años la ayudó a ganar el concurso de Eurovisión Junior y llegar a las semifinales de Britain™s Got Talent en 2017.

En medio de las muchas actuaciones exageradas, la canción relativamente moderada Voilí  de la francesa Barbara Pravi se ha vuelto la favorita de los corredores de apuestas.

Y la intérprete de Chipre Elena Tsagrinou ya ha sido centro de atención luego que fieles cristianos ortodoxos en la isla mediterránea protestaron diciendo que promueve el culto satánico.

Tsagrinou dice que su canción, El Diablo, que interpreta flanqueada por cuatro bailarines con trajes rojos ceñidos, fue mal interpretada y en realidad trata sobre una relación abusiva entre dos amantes.

Se ríe de la polémica que incluyó a manifestantes portando cruces de madera y cantando consignas afuera de la emisora estatal de Chipre en marzo.

Tsagrinou dijo que lidiar con las restricciones de COVID-19 es difícil antes del concurso, pero eso no nos va a detener y vamos a sentir la vibra que queremos sentir y la sonrisa en nuestro rostro.