Asesinan a candidato a alcalde en el norte de México

Un candidato a alcalde de una ciudad del norte de México fue asesinado el jueves, el más reciente en una serie de ataques que se han cobrado la vida de más de 30 personas que aspiraban a un cargo e...

Un candidato a alcalde de una ciudad del norte de México fue asesinado el jueves, el más reciente en una serie de ataques que se han cobrado la vida de más de 30 personas que aspiraban a un cargo electo.

El homicidio ocurrió en el estado de Sonora, fronterizo con Arizona. La víctima, Abel Murrieta, se había desempeñado como procurador estatal. La Fiscalía del estado no dijo cómo murió, pero en un video aparecía inerte sobre una acera con sangre en la cara y lo que parecía ser un casquillo de bala cerca.

Condeno a quienes cobardemente realizaron este ataque", dijo Claudia Indira, actual fiscal del estado.

Murrieta era el candidato del pequeño Movimiento Ciudadano a la alcaldía que abarca Ciudad Obregón y áreas circundantes. La zona ha sido escenario de sangrientos enfrentamientos territoriales entre varios cárteles y bandas aliadas que intentan controlar la lucrativa ruta del contrabando hacia la frontera con Estados Unidos.

Según la consultora Etellekt, 31 candidatos han sido asesinados en México entre septiembre y abril, lo que convierte a estos comicios en los segundos más violentos desde 2000, solo por detrás de la campaña de 2018. La mayoría de los fallecidos trataban de obtener nominaciones o se postulaban a cargos locales o estatales.

Clemente Castañeda, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, dijo que Murrieta era un hombre honorable, con una trayectoria intachable" y calificó su asesinato como un atentado contra la democracia en Sonora.

Castañeda confirmó también que Murrieta había fungido como asesor legal de la familia LeBarón, en la que la mayoría de sus miembros tienen doble nacionalidad mexicana y estadounidense y que estuvo en el centro de una emboscada con nueve fallecidos cerca de la frontera en 2019.

Las tres mujeres y seis niños de las familias Langford, LeBarón y Miller fueron emboscados y asesinados por supuestos sicarios de cárteles el 4 de noviembre de 2019.

Las primeras investigaciones sugirieron que un escuadrón de pistoleros de una banda de narcotraficantes de Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, armó la emboscada para matar a miembros de un grupo rival. Sin embargo, los familiares de las víctimas apuntan que, en algún momento, los agresores debieron saber a quienes estaban asesinando.

¡Mataron a mi defensor! Hoy mataron cobardemente a quien decidió defendernos legalmente. ¿Cómo le llamamos a esto? ¿Estado de Derecho?, escribió Adrian LeBarón en su cuenta de Twitter.