México responderá a EEUU sobre caso de GM

México anunció que atenderá la solicitud de Estados Unidos sobre el reclamo de los trabajadores de una planta de General Motors en el centro del país que denunciaron violaciones laborales.

México anunció que atenderá la solicitud de Estados Unidos sobre el reclamo de los trabajadores de una planta de General Motors en el centro del país que denunciaron violaciones laborales.

La solicitud coincide con una decisión que tomaron las autoridades mexicanas de anular una votación en esa planta.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el miércoles, durante su conferencia matutina, que su gobierno dará respuesta a un requerimiento que realizó la máxima enviada comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, quien usó por primera vez el mecanismo de respuesta rápida del tratado comercial para solicitar al gobierno mexicano que revise si a los trabajadores de GM se les está negando su derecho a la libre asociación y negociación colectiva.

Al ser interrogado sobre la solicitud de la representante de la Casa Blanca, López Obrador expresó que vamos a responder y aprovechó para alabar los mecanismos laborales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El mandatario expresó que los trabajadores tienen que elegir libremente a sus representantes sindicales y agregó que si en una empresa que exporta a Estados Unidos hay malos tratos a los trabajadores, si no se están pagando salarios justos, si no hay democracia, se tiene que intervenir y se establece un diálogo de gobierno a gobierno y se le pide a la empresa que cumpla con sus derechos.

GM no ha ofrecido hasta el momento comentarios sobre las recientes declaraciones de las autoridades de México y Estados Unidos.

La solicitud de Washington se dio pocos días después que sindicatos estadounidenses y mexicanos interpusieron la primera queja laboral contra México dentro del T-MEC alegando que no está cumpliendo el compromiso estipulado en el tratado de garantizar a los trabajadores el derecho a organizarse libremente y unirse al sindicato que prefieran.

El reclamo se enfoca en la planta de autopartes de Tridonex en la ciudad mexicana de Matamoros, ubicada en la frontera con Texas, donde los trabajadores han estado luchando para unirse a un sindicato nuevo.

Por ora parte, la Secretaría del Trabajo de México anunció la víspera la anulación de la votación sindical de la planta de GM en la ciudad de Silao, del estado central de Guanajuato, tras la detección de irregularidades graves en el procedimiento y ordenó reponer el proceso en un plazo de 30 días.

Las autoridades mexicanas indicaron en un comunicado que detectaron diversas causales de invalidez de la consulta, incluyendo irregularidades graves que fueron determinantes para su desarrollo y para el resultado de la votación.

Asimismo, la Secretaría notificó del caso a la Dirección General de Asuntos Jurídicos y la Dirección General de Inspección Federal del Trabajo para que determine si hay conductas contrarias a la ley, en particular sobre posible violación de derechos colectivos en materia de libertad sindical y negociación colectiva y denunció los hechos ante la Fiscalía General de Guanajuato.

La decisión de las autoridades laborales mexicanas de repetir la votación en GM fue alabada por uno de los líderes de la campaña para un nuevo sindicato que fue despedido de la planta hace dos años, Israel Cervantes, quien afirmó que la medida lo animaba porque ahora estaría más vigilado el proceso. En relación con la solicitud que hizo Estados Unidos al gobierno mexicano, Cervantes dijo eso nos augura que no habrá violaciones a los derechos de los trabajadores.

La votación, que se realizó el mes pasado, fue una prueba para el compromiso de México con la implementación de nuevas elecciones de representación sindical, las cuales son requeridas como parte del T-MEC. México acordó en el tratado reformar sus leyes laborales para garantizar votaciones secretas sobre representación sindical y contratos.

Anteriormente las votaciones sindicales se realizaban a mano alzada o no había. Los trabajadores en muchas fábricas en México no sabían siquiera que tenían un sindicato hasta que se les descontaban las cuotas de sus salarios.

En este caso los trabajadores en la planta de GM debían votar si reconocían o no al sindicato que ha controlado el contrato laboral desde hace tiempo. Ese gremio está afiliado a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) que fue parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó el país durante la mayor parte del siglo pasado.

Cervantes denunció que funcionarios de la CTM habían abierto las urnas, destruido votos de no y remplazado los votos con boletas marcadas con sí.

El secretario general adjunto de la CTM, Fernando Salgado, no respondió los señalamientos pero dijo que uno de los valores de su organización es el respeto a la libertad sindical.

Por su parte, GM lamentó la situación y manifestó su disposición a cooperar para que los trabajadores voten de manera personal, libre, directa y secreta en la legitimación del contrato colectivo.

El proceso de votar para aceptar o rechazar los sindicatos existentes comenzó en 2019 y concluye en 2023 y tendrá que realizarse en cada fábrica sindicalizada y otros lugares de trabajo en México.

Si México no cumple con las nuevas reglas ha acordado bajo el T-MEC el establecimiento de paneles de resolución de disputas para garantizar que los trabajadores puedan organizarse y demandar mejores salarios.