TV estatal: Ahmadineyad entra en carrera presidencial iraní

El incendiario expresidente de Irán Mahmoud Ahmadineyad volverá a postularse al cargo en las elecciones de junio, reportó el miércoles la televisora estatal iraní.

El incendiario expresidente de Irán Mahmoud Ahmadineyad volverá a postularse al cargo en las elecciones de junio, reportó el miércoles la televisora estatal iraní.

Las imágenes de televisión mostraron a Ahmadineyad arropado por seguidores de camino a un centro de registro en el Ministerio del Interior, donde completó los formularios de registro.

En los últimos años, Ahmadineyad ha intentado pulir su imagen conservadora y convertirse en un candidato más de centro, criticando al gobierno por su mala gestión.

El líder supremo del país, el ayatolá Ali Jamenei, prohibió la candidatura del exmandatario, que niega el Holocausto, en 2017, aunque él se registró igual. Un organismo de control constitucional, el Consejo de Guardianes, fue quien lo descalificó.

Jamenei dice que no se opondrá a la nominación de ningún candidato, aunque el consejo electoral podría bloquear la candidatura de Ahmadineyad. En cualquier caso, el retorno del populista a la escena política podría avivar el descontento entre los conservadores que reclaman una posición más firme contra Occidente, especialmente hacia Israel y Estados Unidos.

Irán abrió el plazo de registro el martes, iniciando la carrera electoral mientras la incertidumbre se cierne sobre el arruinado acuerdo nuclear entre Teherán y las potencias mundiales y las tensiones con Occidente siguen siendo altas.

El presidente, Hasan Ruhani, no puede optar a la reelección por las limitaciones al mandato y, a poco más de un mes de los comicios, no hay un claro favorito entre quienes se rumorea que aspirarán al puesto. Además, parece que la población, asfixiada por las sanciones internacionales y la pandemia del coronavirus, tiene poco interés en la votación.

Sin embargo, muchos ven un repunte de los conservadores mientras Estados Unidos, con su presidente Joe Biden a la cabeza, trata de encontrar una vía para regresar al pacto atómico.

Quienquiera que gane el 18 de junio sucederá a Ruhani, un político relativamente moderado dentro de la República Islámica que comenzó sus dos mandatos de cuatro años tras cerrar el acuerdo internacional. Su presidencia terminará con el descarrilado luego de que el expresidente Donald Trump decidió unilateralmente retirar a Washington en 2018.

Ahmadineyad empujó a la nación a una confrontación abierta tanto con Occidente por su programa nuclear como con su población luego de que su polémica reelección de 2009 provocó las protestas más multitudinarias desde la Revolución Islámica de 1979.

En el extranjero, se convirtió en una caricatura de las percepciones occidentales sobre los peores atributos de Irán, como negar el Holocausto, insistir en que en el país no había gays ni lesbianas y dejar caer que podría construir un arma nuclear si quisiese.

En el plano nacional, sin embargo, el exalcalde de Teherán recibió el respaldo de las zonas rurales gracias a sus programas populistas de ayudas en efectivo y construcción de viviendas. En la recta final de sus dos mandatos y tras abandonar la presidencia, cruzó la clara línea roja de la teocracia chií iraní al desafiar directamente a Jamenei, que tiene la última palabra en todos los asuntos de Estado.