Beatifican a juez que fue asesinado por mafiosos en Sicilia

Un magistrado que fue asesinado por mafiosos en Sicilia, y que fue elogiado por dos papas, fue beatificado el domingo por la Iglesia católica en el último paso formal antes de una posible santidad.

Un magistrado que fue asesinado por mafiosos en Sicilia, y que fue elogiado por dos papas, fue beatificado el domingo por la Iglesia católica en el último paso formal antes de una posible santidad.

Rosario Livatino fue asesinado en una carretera siciliana a las afueras de Agrigento mientras iba de camino al trabajo en 1990. Tres años después, durante una peregrinación a Sicilia, el papa Juan Pablo II lo elogió y dijo que era un mártir de la justicia e, indirectamente, de la fe cristiana.

Livatino fue beatificado en una ceremonia celebrada en una catedral de Agrigento. Horas después, el papa Francisco dijo en el Vaticano que Livatino se esforzó por juzgar no para condenar, sino para redimir. Como juez de instrucción, Livatino encabezaba pesquisas sobre la mafia italiana y la corrupción cuando fue asesinado a los 37 años. Era conocido por rezar a diario antes de entrar al tribunal.

Francisco también señaló que Livatino era un mártir de la justicia y la fe y apuntó que su trabajo lo puso siempre bajo la protección de Dios, por eso se convirtió en un testigo del Evangelio hasta su muerte heroica. Francisco expresó esperanza de que su ejemplo pueda inspirar a otros para ser fieles defensores de la legalidad y la libertad.

Poco después de reunirse con los padres de Livatino en Agrigento, Juan Pablo II se convirtió en el primer pontífice en criticar públicamente a la mafia italiana. En unos comentarios improvisados realizados el 9 de mayo de 1993 durante una misa al aire libre en el antiguo Valle de los Templos, Juan Pablo arremetió contra los mafiosos, exigiéndoles que se arrepintieran de sus actos asesinos.