Corea del Norte: ¿amenaza real de ataque nuclear o farol?

  • Dos expertos en Relaciones Internacionales coinciden en que la probabilidad de un enfrentamiento nuclear es muy baja.
  • Apuntan que Kim Joung-un utiliza estas duras advertencias con el objetivo de lograr ciertas concesiones de la comunidad internacional.
  • Corea del Norte envía un misil de alcance medio a su costa oriental, según Seúl.

La tensión en la Península de Corea es máxima. El régimen del norte anunciaba este miércoles que ha aprobado "ataques nucleares diversificados" contra objetivos de Estados Unidos, lo que ha provocado que la administración estadounidense haya decidido enviar próximamente un sistema antimisiles a la base de Guam.

Esta situación plantea uno de los peores escenarios que se han dado en la zona, en un conflicto entre el norte y el sur que se prolonga ya desde hace casi 70 años y en el que se van alternado acuerdos, advertencias y ataques.

Pero, ¿existe ahora la amenaza real de una guerra nuclear o se trata de una forma de presión por parte del líder norcoreano, Kim Joung-un, para obtener ciertas concesiones?

¿Cuál es la historia del conflicto?

Corea del Norte y Corea del Sur conformaban el Imperio Coreano, hasta que Japón se lo anexionó a principios del siglo XX. Tras la derrota japonesa en la II Guerra Mundial, en 1945 la península quedó dividida en dos países que permanecen enfrentados desde entonces. El norte pasó a estar controlado por la URSS y el sur, por Estados Unidos. El punto de inflexión llegó el 25 de junio de 1950, cuando Corea del Norte invadió a su vecino sin mediar declaración de guerra, lo que supuso el inicio de la Guerra de Corea. Duró hasta julio de 1953, momento en el que fue firmado un armisticio entre Estados Unidos, Corea del Norte y China. Finalizó la guerra pero no se logró la paz. En las décadas siguientes, el régimen comunista intentó asesinar al presidente surcoreano de turno hasta en tres ocasiones. No lo consiguió, pero en el intentó dejó más de 20 muertos.

Durante estos 60 años, cada acercamiento y negociación se ha visto frustrada por un nuevo ataque. A comienzos de la década de los 90 el entendimiento pareció estar cerca. Los primeros ministros de ambos países se reunieron tras 45 años sin hacerlo y sellaron un pacto de reconciliación, cooperación y no agresión que ponía fin al estado de guerra técnico en el que se encontraban. La situación saltó por los aires cuando Corea del Sur y Estados Unidos iniciaron las mayores maniobras militares conjuntas del mundo, lo que provocó que Pyongyang declarara el estado de semiguerra.

Kim Joung-un es menos carismático que su padre o su abuelo y está más cuestionado en el partidoPese a este desencuentro, las negociaciones siguieron y el mayor éxito se logró en junio de 2000. Ambos países celebraron una histórica cumbre en la capital norcoreana en la que acordaron cuatro puntos: la reconciliación nacional, la disminución de las tensiones militares, la reunión de las familias separadas por la guerra y la cooperación económica y social. El acuerdo exigía a las dos Coreas abandonar la posibilidad de una guerra y resolver las cuestiones de la reunificación por la vía del diálogo. Fue otro amago de reconciliación que volvería a verse frustrado dos años más tarde cuando barcos de guerra norcoreanos dispararon contra otros de Corea del Sur causando cuatro muertos y 18 heridos. Aunque Corea del Norte se disculpó, poco después anunció que poseía armas nucleares y agravó nuevamente la tensión.

Hace poco más de dos años, en noviembre de 2010, el ataque fue contra la isla surcoreana de Yeonpyeong. En él murieron varios soldados. Meses antes, en marzo, se había producido el hundimiento de una corbeta de Corea del Sur. Murieron 46 tripulantes y la autoría fue atribuida al régimen de Kim Joung-il.

¿Cómo es Kim Joung-un?

Corea del Norte está considerado el país más opaco del mundo. En ese contexto, se estima que la edad de Kim Joung-un oscila entre los 29 y los 31 años, pero no se sabe cuál es exactamente. Año arriba año abajo, se le considera demasiado joven, inexperto e incluso débil. "La sucesión se aceleró cuando se vio que su padre [Kim Joung-il] estaba enfermo. Entonces se le hizo volver desde Suiza para que se hiciera cargo de un país que tampoco conoce en exceso. Se educó en el extranjero", apunta Pablo Pareja Alcaraz, profesor de Relaciones Internacionales de Asia en la Universidad Pompeu Fabra (España).

Precisamente por esa juventud y esa educación fuera de su país se llegó a creer que su llegada supondría una apertura del régimen, algo que no ha sucedido. "Estamos hablando de un líder menos carismático que su padre o su abuelo [Kim Il Sung] y sobre todo más débil a nivel interno. Está más cuestionado dentro del partido. Eso le hace un líder menos predecible. El hecho de que sea más beligerante y más duro en su discurso es una manifestación de su debilidad", opina Pareja Alcaraz. "Ha ido más allá de lo que lo hicieron su abuelo o su padre, hasta el punto de romper los acuerdos firmados en materia de paz a principios de los 90 y de movilizar al ejército", añade.

En línea similar, Marcos Suárez Sipmann, analista de Relaciones Internacionales, considera que su juventud e inexperiencia pueden hacer que la situación se le vaya de las manos. "Ha dicho muchas cosas y si ahora no hace nada corre el peligro de que no le tomen en serio", asegura.

Ataque nuclear, ¿certeza o farol?

Con la cautela que requieren estas cosas y pese a lo que apuntan sobre la figura de Kim Joung-un, estos analistas ven poco probable que haya un ataque nuclear. Ambos coinciden en señalar que, a tenor de la experiencia, es poco probable. "Necesitan comida, gasolina, energía,... Hacer una diplomacia agresiva para presionar es la única manera que tienen de lograr ayuda de un mundo que les ha dado la espalda porque ellos no han querido hablar con nadie", asegura Suárez Sipmann.

El profesor de la Pompeu Fabra también cree que buscan concesiones económicas o ayudas que les liberen del estrangulamiento en el que se encuentran, sumidos en una fuerte crisis y una hambruna que se agrava. En su opinión, también persiguen un segundo objetivo, más simbólico: "Un acuerdo de paz con Corea del Sur o la normalización diplomática con Estados Unidos, un tipo de acuerdo que les conceda reconocimiento y legitimidad internacional y que se pueda presentar a la población como un éxito logrado a través de la presión". Alcanzar estas dos metas llevaría a su vez a un tercer logro: "fortalecer la figura del nuevo líder".

Que China se alineara con la comunidad internacional, "sería la mejor garantía de que esto no pasará a mayores"Pareja Alcaraz cree que la situación se enmarca en el 60 aniversario del fin de la Guerra de Corea y en un contexto en el que sus vecinos han renovado a sus líderes. Corea del Sur cuenta por primera vez con una presidenta y China también tiene nuevos dirigentes. "Pueden pensar en intentar aprovechar esa debilidad aparente que tiene todo gobernante al principio, de querer parecer más cooperador, y en ese contexto intentar sacar tajada", comenta. A ello añade que a Estados Unidos no le interesa abrir otra guerra, "tan lejos, en la frontera con China y en un contexto internacional de crisis". "No está entre sus prioridades y Corea del Norte quiere ver hasta dónde aguanta".

Suárez Sipmann también opina que un escenario de guerra no beneficiaría a Estados Unidos pero agrega que esta situación de tensión sí le da argumentos para avanzar en su estrategia de posicionarse en el Pacífico

¿Tiene Corea del Norte capacidad para un ataque nuclear?

Corea del Norte ha llevado a cabo tres ensayos nucleares: en 2006, 2009 y 2013. "A través de ellos parece probado que, aunque limitada, tiene capacidad nuclear", asegura el profesor de Relaciones Internacionales de Asia. "Lo que no sabemos es si tiene capacidad estratégica. Sabemos que puede tener un arma nuclear pero no necesariamente un misil para lanzarla. Algunos consideran que tras el último ensayo, que ponen en conexión con el lanzamiento de un satélite a finales de 2012, sí es posible que tuviera esa capacidad estratégica", continúa. Ambos expertos señalan que podría hacer mucho daño en su entorno más próximo pero que según los especialistas no alcanzaría territorio estadounidense pese a lo que Kim Joung-un ha anunciado.

Pareja Alcaraz insiste en que aunque tenga esa capacidad estratégica y pudiese lanzar un ataque nuclear sobre Corea del Sur, es muy poco probable que lo haga: "Es consciente que la respuesta de Estados Unidos sería abrumadora. La superioridad es tan marcada que Corea del Norte sabe que en el momento en el que lance una bomba nuclear es borrada del mapa".

Lo que no descartan ninguno de los dos es que se pueda dar un conflicto de menor intensidad, con bombas o misiles no nucleares. "Todos los vecinos, sobre todo Corea del Sur, están de uñas. Tienen muy en la memoria el ataque a Yeonpyeong y cualquier movimiento sospechoso en la frontera va a ser respondido", explica Suárez Sipmann.

¿Quiénes son los actores implicados?

Las conversaciones para resolver la cuestión de la nuclearización del país se producen a seis bandas: China, Corea del Norte, Rusia, Japón, Estados Unidos y Corea del Sur. Los actores principales son las dos Coreas y Estados Unidos. Esas conversaciones, que se iniciaron en 2003, están actualmente suspendidas. Pareja Alcaraz explica que el mayor desencuentro se produce entre el Gobierno estadounidense y el norcoreano, instalados en posturas totalmente antagónicas. "Corea del Norte quiere establecer primero relaciones diplomáticas con Estados Unidos a nivel bilateral, que les levante el embargo y les dé ayuda, y después estudiar la posibilidad de suspender el programa nuclear. Estados Unidos pone como condición para negociar lo demás que se ponga fin a ese programa". 

Rusia y Japón son actualmente actores secundarios y China está jugando cierto papel de mediador. "Es el que tiene mayor capacidad de maniobra sobre Corea del Norte y es el que mejor conoce a Estados Unidos. Es el que fuerza a Corea del Norte para que no vaya muy lejos y el que a su vez lo defiende a nivel internacional", señala el profesor universitario.

Sobre China, Suárez Sipmann apunta que su actitud en estos momentos será determinante. Tradicionalmente ha ayudado a Pyongyang pero "se le está acabando la paciencia" y recuerda que el pasado 7 de marzo, por primera vez, votó a favor de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU al régimen de Kim Joung-un por su prueba nuclear de febrero. Que China se alineara con la comunidad internacional, "sería la mejor garantía de que esto no pasará a mayores".