Búsqueda del submarino indonesio se centra en aguas de Bali

Barcos de la marina indonesia buscaban el jueves a un submarino que probablemente se hundió a demasiada profundidad como para recuperarlo, lo que reducía mucho las posibilidades de sobrevivir de sus...

Barcos de la marina indonesia buscaban el jueves a un submarino que probablemente se hundió a demasiada profundidad como para recuperarlo, lo que reducía mucho las posibilidades de sobrevivir de sus 53 tripulantes. Varios países vecinos se preparaban para sumarse a la compleja operación.

El KRI Nanggala 402, un submarino diésel, no realizó un reporte programado durante unas maniobras el miércoles. Las autoridades reportaron una mancha de aceite y olor a combustible diésel cerca de donde había comenzado su última inmersión, unos 96 kilómetros (60 millas) al norte de la isla turística de Bali, aunque no había pruebas definitivas que conectaran la mancha con el submarino.

Las autoridades indonesias creían que el submarino se había hundido a una profundidad de entre 600 y 700 metros (de 2.000 a 2.300 pies), mucho más que el límite de profundidad de unos 200 metros (656) estimado por una empresa que reacondicionó la embarcación entre 2009 y 2012.

La mayoría de los submarinos se destruyen si bajan más de 200 metros, debido a la presión sobre su casco, explicó Ahn Guk-hyeon, empleado de la firma surcoreana Daewoo Shipbuilding and Marine Engineering. La compañía renovó buena parte de los sistemas y estructuras internas del submarino indonesio, señaló, pero no tiene información actualizada porque no ha trabajado en la embarcación en los últimos nueve años.

Cinco barcos de la marina y un helicóptero participaban en la búsqueda, según el Ejército de Indonesia, mientras que un buque de prospecciones oceanográficas con equipos de detección submarina iba camino del lugar. Las autoridades dijeron que aún no habían logrado contactar con el submarino desaparecido.

Se esperaba que el sábado llegaran a la zona buques de rescate de Singapur y Malasia. También Australia, Estados Unidos, Alemania, Francia, Rusia, India y Turquía ofrecieron asistencia, señaló el Ejército.

Algunos temían que la gran profundidad en la zona impidiera localizar o recuperar el buque, lo que apuntaba a posibles desafíos de la operación de búsqueda.

Esto parece una terrible tragedia y está en una zona de aguas muy profundas, tal vez de 7(00) u 800 metros (entre 2.297 pies y 2.625 pies) de profundidad, dijo el ministro australiano de Defensa, Peter Dutton, a Sydney Radio 2GB.

En el submarino viajaban 49 tripulantes, su comandante y tres artilleros, según el Ministerio indonesio de Defensa.

La Marina dijo que podría haberse producido un fallo eléctrico durante la inmersión, que hiciera que el submarino perdiera el control y no pudiera ejecutar los procedimientos de emergencia que le habrían permitido volver a la superficie.