La ONU pide 29,2 millones para ayudar a San Vicente

Las Naciones Unidas anunciaron el martes que pedirán 29,2 millones de dólares para ayudar a San Vicente a recuperarse de las erupciones volcánicas que han destruido casas y cosechas, contaminado re...

Las Naciones Unidas anunciaron el martes que pedirán 29,2 millones de dólares para ayudar a San Vicente a recuperarse de las erupciones volcánicas que han destruido casas y cosechas, contaminado reservas de agua y desplazado a 20% de la población de la isla caribeña.

Didier Trebucq, la coordinadora de la ONU para Barbados y el Caribe oriental, describió la escena como apocalíptica durante una conferencia de prensa virtual en San Vicente.

El devastador impacto de este acontecimiento en miles de personas es innegable, dijo, y añadió que se necesitará más dinero una vez sea completada la evaluación de los daños.

El primer ministro Ralph Gonsalves dijo que las autoridades siguen cuantificando los daños, pero que reconstruir costará centenares de millones de dólares, aparte de las enormes necesidades de ayuda humanitaria.

Más de 16.000 personas fueron evacuadas antes de la primera explosión del volcán La Soufriere el 9 de abril. Las autoridades señalan que la acumulación de ceniza alcanza una altura de 42 centímetros (16 pulgadas) en algunas viviendas en el norte de la isla, donde está el volcán.

Más de 6.200 evacuados están en 88 albergues del gobierno y miles de personas más en viviendas o albergues privados.

Alimentos, agua y la limpieza de cenizas siguen siendo las prioridades, y diversos países vecinos y organizaciones han enviado suministros y fondos a San Vicente y las Granadinas, un archipiélago de más de 100.000 habitantes, la mayoría de los cuales viven en San Vicente, la isla principal.

Hasta ahora, las agencias de la ONU han asignado 2 millones de dólares para agua, higiene y cupones de alimentos, y enviarán expertos para ayudar con la limpieza, mientras que países como Guyana, Dominica y Trinidad & Tobago han prometido fondos y suministros básicos.

Gonsalves dijo que alimentar a 12.000 personas es un reto existencial extraordinario para la isla.

Gonsalves añadió que le preocupa la próxima temporada de huracanes del Atlántico, que comienza en seis semanas, además de la pandemia de coronavirus, dado que miles de desplazados están congregados ahora en albergues y en las casas de familiares y amigos.

Otra preocupación es que la ceniza y los escombros de las erupciones van a formar flujos de lodo volcánico, o lahares, cuando empiece la temporada de lluvias. El primer lahar fue reportado el martes.

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La periodista de la Associated Press Jennifer Peltz contribuyó desde la ONU.