Kerry pide a Moscú una posición común sobre Siria, Ucrania

Estados Unidos y Rusia deben encontrar una posición común para poner fin a la guerra civil en Siria y restaurar la estabilidad en el este de Ucrania, dijo el martes el secretario de Estado John Kerry...

Estados Unidos y Rusia deben encontrar una posición común para poner fin a la guerra civil en Siria y restaurar la estabilidad en el este de Ucrania, dijo el martes el secretario de Estado John Kerry al reunirse con el presidente ruso Vladimir Putin, para intentar cerrar los huecos en la forma en que los países abordan las crisis.

"Juntos, Estados Unidos y Rusia tiene la habilidad de hacer aquí una diferencia significativa", Kerry dijo a Putin al iniciar su reunión en el Kremlin. Probablemente para buscar aliviar tensiones en lo que se esperaba sería una conversación tensa, el funcionario estadounidense elogió la participación de Rusia para buscar crear un proceso de transición política para Siria con otros países, incluido Estados Unidos.

"Ha sido un buen esfuerzo cooperativo y agradecemos lo que se ha logrado hasta ahora", dijo Kerry.

Putin sólo hizo comentarios superficiales al inicio de la reunión, pero señaló que "juntos buscamos salida a las crisis más urgentes", a pesar de varias "cuestiones pendientes".

Antes del encuentro con Putin, Kerry habló con el canciller ruso Sergey Lavrov, y dijo que el mundo se beneficia cuando las grandes potencias se ponen de acuerdo en su enfoque ante las grandes crisis.

"Incluso cuando ha habido diferencias ente nosotros, hemos podido trabajar eficazmente en temas específicos", señaló Kerry. "Hoy, esperamos poder encontrar una posición común".

Moscú y Washington mantienen posturas encontradas sobre los mecanismos para una transición política que termine con el conflicto en Siria así como en la lucha militar contra el grupo extremista Estado Islámico.

En Ucrania, las dos naciones están divididas por la implementación de un acuerdo alcanzado en febrero que buscaba terminar con las hostilidades entre el gobierno de Kiev y los separatistas prorrusos del este.

Lavrov señaló "cuestiones pendientes" en los pasos que quedan por delante en la transición política en Siria, que se supone que reunirá a representantes del gobierno del presidente Bashar Assad con miembros de la oposición en negociaciones a principios de enero. Y, sobre Ucrania, Lavrov dijo que Estados Unidos debería utilizar su influencia con el gobierno de Kiev para intentar resolver el conflicto con los separatistas respaldados por Rusia y que se respete un débil alto el fuego para avanzar con reformas políticas para el este del país.

Kerry elogió a Moscú por ser "un importante contribuidor en los progresos que hemos podido alcanzar" en Siria y dijo que tanto Washington como Moscú creen que el grupo radical Estado Islámico debe ser eliminado.

"Rusia y Estados Unidos están de acuerdo en que esto es una amenaza para todos, para todos los países. Son los peores de los terroristas. Atacan la cultura y la historia y la decencia. No dejan más alternativa a las naciones civilizadas que unirse, luchar y destruirlos", dijo.

Sin embargo, antes de su llegada, el canciller ruso dijo que Moscú estaría buscando una "revisión" de la política estadounidense de "dividir a los terroristas entre 'buenos' y 'malos'''. Lavrov se quejó además de que Estados Unidos no está dispuesto una coordinación plena entre los dos ejércitos a pesar de que ambos realizan ataques aéreos en Siria.

Moscú asegura que la campaña aérea que lleva a cabo en Siria desde finales de septiembre tiene como objetivo a Estado Islámico, pero gobiernos occidentales apuntan que los rebeldes moderados son su primer objetivo y que Rusia se ocupa principalmente de afianzar a Assad en el poder.

El futuro de Assad y su posible papel en la transición política fueron los temas principales de las reuniones de Kerry con Putin y Lavrov. Rusia ha dicho en repetidas ocasiones que es el pueblo sirio quien debe decidir el futuro del presidente, mientras que Estados Unidos y muchos de sus aliados insisten en que debe dar un paso atrás, aunque en los últimos tiempos han suavizado su postura un poco para permitir que Assad juegue un papel temporal, y todavía sin precisar, en la transición. Grupos de la oposición siria, por su parte, exigen la salida del mandatario para iniciar el proceso.