Musulmanes inician el Ramadán con rezos con distancia social

Los musulmanes comenzaron a celebrar el Ramadán el martes con oraciones comunitarias, en un fuerte contraste con las mezquitas vacías del año pasado, cuando el mes sagrado del islam coincidió con ...

Los musulmanes comenzaron a celebrar el Ramadán el martes con oraciones comunitarias, en un fuerte contraste con las mezquitas vacías del año pasado, cuando el mes sagrado del islam coincidió con el inicio de la pandemia del coronavirus.

Indonesia, el país musulmán más poblado del mundo, está registrando un repunte de los casos de COVID-19, pero se están administrando vacunas y el gobierno está aliviando las restricciones. Las mezquitas pudieron abrir para las oraciones del Ramadán con estrictos protocolos sanitarios y, en los centros comerciales y cafés abiertos, los transeúntes pudieron ver de nuevo las cortinas que habitualmente esconden la comida a los ojos de aquellos que siguen el ayuno.

La vecina Malasia, de mayoría musulmana, también alivió sus restricciones, incluyendo el veto del año pasado al rezo nocturno o taraweeh y permitió los populares bazares al aire libre donde se vende comida, bebida y ropa.

El ministro de Asuntos Religiosos de Indonesia, el clérigo Yaqut Cholil Qoumas, anunció el lunes en un discurso televisado el avistamiento de la luna nueva del Ramadán. El mes sagrado se caracteriza por una intensa oración, el ayuno entre el amanecer y el anochecer y los banquetes nocturnos.

El año pasado, las autoridades cerraron todas las mezquitas y los clérigos emitieron una fatua o edicto que instaba a los fieles a rezar en sus casas durante el mes sagrado en lugar de reunirse en espacios concurridos para evitar propagar el virus.

Este año se espera que suban los contagios, pero todas las mezquitas seguirán respetando la distancia social y otras precauciones, lo que reducirá significativamente el número de fieles que pueden acceder, dijo Nasaruddin Umar, imán de la gran mezquita Istiqlal de Yakarta.

Ya extraño todo del Ramadán", afirmó Umar, El corazón de los devotos musulmanes está ligado a la mezquita... el anhelo de los amantes del Ramadán se ha aliviado por fin hoy aunque la pandemia no haya terminado".

En la capital indonesia, Yakarta, las autoridades desinfectaron 317 mezquitas el domingo en preparación para el Ramadán, dijo el gobernador, Anies Baswedan. Además se instalaron marcas para determinar la distancia social y se ha preparado jabón y desinfectante de manos.

El gobierno también permitirá que, durante este mes, los fieles celebren reuniones coincidiendo con el iftar en restaurantes, centros comerciales y cafeterías, que podrán funcionar al 50% de su capacidad y deben seguir estrictas pautas de salud.

El iftar ocurre cada anochecer, cuando los musulmanes rompen el ayuno y suelen reunirse con amigos y familiares para cenar antes del último rezo del día.

Aliviar las restricciones es como un soplo de aire fresco para nosotros, que estamos cansados de este brote de COVID-19, señaló Anna Mardyastuti, residente en Yakarta. Sí, deberían actuar para frenar el virus, pero no bloquear la puerta a la oración o cambiar por completo nuestra tradición del Ramadán".

En Malasia, Wan Noradriana Balqis, de 21 años, celebró la vuelta de las oraciones comunales en las mezquitas pero dijo que evitará los mercados, que suelen estar abarrotados en esta época del año.

No creo que reabrir los bazares sea una buena idea. Las normas están ahí, pero mucha gente no las cumple", señaló.

Los casos de coronavirus en Malasia se han más que triplicado desde enero hasta más de 362.000, con más de 1.000 nuevos positivos al día. Indonesia es la nación más afectada del sudeste asiático más afectada por la pandemia, con más de 1,5 millones de infecciones hasta el lunes y más de 42.600 muertos.

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La periodista de The Associated Press Eileen Ng en Kuala Lumpur, Malasia, contribuyó a este despacho.