Corrupción en Perú impulsa en legislativas a grupo religioso

surcaron el Amazonas hace poco para conquistar los votos indecisos que en Perú suman casi la tercera parte.

surcaron el Amazonas hace poco para conquistar los votos indecisos que en Perú suman casi la tercera parte.

El Frepap busca superar los 15 escaños que obtuvieron en los comicios legislativos de 2020 y logró convertirlos en la tercera fuerza en el Parlamento de 130 sillas que alberga a nueve partidos. Ninguna encuestadora advirtió su avance ni su trabajo de hormiga en los pueblos remotos.

He caminado en el barro, he vivido sin agua, sin luz, sin internet, dijo Milca Copa, profesora por una década en un pueblo cercano a la aldea de Andrea. El Frepap no viene un día y se va, vivimos aquí, continuó mientras decenas la aplaudían gritando en costa, sierra y selva, el pescadito.

En un año de labor, el Frepap ha mantenido una imagen de partido alejado de escándalos...y sin actitudes que demuestren fanatismo religioso o conservadurismo radical, dijo el antropólogo Carlos Ráez, quien ha estudiado al grupo religioso.

Decenas de comunidades israelitas están repartidas desde hace más de 30 años en remotos bosques fronterizos con Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia. Migraron desde los Andes o de barriadas desérticas de la costa del Pacífico obedeciendo la invitación de su fallecido líder Ezequiel Ataucusi, quien los animaba a poblar la Amazonía, la tierra prometida, la tierra sin mal.

Un gran número vive ahora en la provincia Mariscal Ramón Castilla, un bosque más grande que Bélgica y dividido en dos por el río Amazonas. Es la única provincia de Perú donde Frepap gobierna el municipio por tercera vez en dos décadas. Según las Naciones Unidas en esa zona, fronteriza con Colombia y Brasil, se siembra 4% de la hoja de coca del país y se produce droga.

No hay que meter a todos en un saco, afirma Pablo Rodrigo, padre de Andrea mientras se cambiaba una camiseta mojada en sudor tras moler por horas las yucas que convierte en harina junto a su esposa y cinco hijas. Hay gente que siembra hoja de coca, pero están equivocados, dijo.

Los rivales políticos reconocen que los integrantes del Frepap son unidos, pero impenetrables. Son muy trabajadores, muy unidos, pero muy cerrados, dijo Julio Tuesta, burgomaestre del partido Acción Popular de la aldea San José de Cochiquinas, en la ribera del Amazonas. Lo que me deja dudas es que ellos mezclan la religión y la política. ¿Cómo será cuando tengan más poder?, se preguntó.

Los expertos afirman que los comicios del domingo, donde se elegirán a 130 legisladores del parlamento unicameral y un presidente, dejarán otra vez un congreso fragmentado, con pequeñas bancadas de grupos políticos que harán difícil el gobierno de Perú en los próximos cinco años.

Entregan folletos en los pueblos remotos de la Amazonía donde afirman que lucharán por el desarrollo de la agricultura y que han ingresado a la política contra la corrupción de los gobernantes, la opresión de los pobres, el atropello de sus derechos y por el gemido de los menesterosos.

Al mismo tiempo son conservadores. Se oponen al aborto, incluso en casos de violación sexual y al matrimonio entre personas del mismo sexo. Es antibíblico, dijo Leonidas La Torre, poblador de Alto Monte de Israel, una comunidad religiosa a orillas del Amazonas y con más de 6.000 habitantes.

Los primeros israelitas eran pobres, huérfanos, enfermos o migrantes andinos sin contactos en las ciudades, según los expertos. Fueron atraídos porque el movimiento les ofreció sobrevivir en las comunidades, en la agricultura, dijo Juan Ossio, profesor de antropología de la Pontificia Universidad Católica de Perú y autor de El Tahuantinsuyo Bíblico, una investigación sobre los israelitas.

Ahora que estamos en política, los que no son israelitas nos respetan, antes por la cabellera y la barba nos decían piojosos y un montón de barbaridades, comentó Pablo Rodrigo. No bebemos, no fumamos, vivimos tranquilos, dijo el agricultor que compró hace meses un motor generador de electricidad y una computadora para aprender a escribir en ella los acuerdos de su comunidad.

Pablo Rodrigo y muchos vecinos de José Carlos Mariátegui siembran arroz, lechugas, cilantro, tomates, pepinos, piñas, papayas y yucas. Dios dice si trabajas, te hartarás de pan, si sigues a los ociosos, de pobreza, comentó.

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La cobertura de temas religiosos de la Associated Press recibe apoyo del Lilly Endowment a través de la Fundación de Noticias sobre Religión. La AP es la única responsable de este contenido.