Desesperación y cambio de políticas alientan ola migratoria

mientras se procesan sus solicitudes.

mientras se procesan sus solicitudes.

México se muestra reticente a recibir familias centroamericanas con niños, sobre todo en el estado de Tamaulipas, fronterizo con el Rio Grande Valley, por lo que muchas de ellas son también liberadas en Estados Unidos a la espera de que las autoridades inmigratorias consideren sus solicitudes.

Los adultos que llegan al Rio Grande Valley solos y las familias con hijos de siete años o mayores son expulsadas y enviadas a Reynosa, un bastión del crimen organizado. Circulan numerosos rumores no confirmados en la plaza donde los migrantes deciden qué hacer. La semana pasada se decía que Estados Unidos abriría la frontera el 5 de abril o que la frontera permanecería abierta los primeros 100 días del gobierno de Biden.

Hermelindo Ak, quien cultiva maíz, dijo que escuchó en Guatemala que las posibilidades de permanecer en Estados Unidos aumentaban para las familias, pero no sabía cómo se evaluaban las edades de los menores. Comentó que la información cambiaba de un día para otro.

Fue expulsado por Estados Unidos con su hijo de 17 años. Cuando se enteró de que los menores podían quedarse, mandó a su hijo para que cruzase solo. Ak, de 40 años, planeaba volver a su país, con su esposa y sus otros hijos, que permanecieron en Guatemala porque no tenía dinero para financiar el viaje de todos.