México: túnel clandestino derrumbado casi provoca explosión

incluía túneles subterráneos que conducían de las tomas a propiedades privadas, desde las cuales salían mangueras para llevar la gasolina robada a camiones grandes.

incluía túneles subterráneos que conducían de las tomas a propiedades privadas, desde las cuales salían mangueras para llevar la gasolina robada a camiones grandes.

Los túneles tenían ventiladores y estaban apuntalados por tablas, pero las autoridades hallaron que uno de esos túneles dentro de la ciudad había sufrido un derrumbe parcial.

Se presume que hubo un derrumbe hacia el interior del túnel, lo que hizo que estas personas, que estos sujetos salieran rápidamente y dejaran la llave de la toma clandestina abierta, dijo González.

Soldados e investigadores hallaron cuatro túneles, además de depósitos y terrenos con cientos de tanques para almacenar combustible.

La Ciudad de México carece de drenaje natural y necesita plantas de bombeo para llevar las aguas pluviales a una ladera y de allí a zonas agrícolas circundantes donde se usan para regar los plantíos.

La planta de bombeo del suburbio de Ecatepec fue cerrada hasta que se disiparon los vapores. Si la filtración se hubiera producido durante la temporada de lluvias, que comienza en junio, las consecuencias podrían haber sido catastróficas, ya que la ciudad tiene una larga historia de inundaciones.

El gobierno proclamó la victoria en la lucha contra el robo de combustibles en 2019, pero el ejército halló 3.780 tomas clandestinas entre el 1 de septiembre de ese año y el 30 de junio de 2020.

Según un informe oficial en marzo, México seguía perdiendo en promedio 4.000 barriles diarios de gasolina y diésel debido a la sustracción ilegal, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que los robos, apoyados por los habitantes de poblaciones enteras, eran ya muy pocos.

Ojalá y que eso no regrese, pero sigue habiendo tomas clandestinas, dijo el presidente el viernes.

El 18 de junio de 2019, la explosión de una toma clandestina al norte de la capital causó al menos 134 muertes. La explosión se produjo en la población de Tlahuelilpan, cuando los vecinos recogían gasolina que se había filtrado a una zanja.