Méliès: el sorprendente mago que inventó el cine como espectáculo

  • El cineasta francés, a quien Scorsese homenajeó en 'Hugo', llega por primera vez aEspaña en forma de exposición: 'La magia del cine'.
  • Gracias a sus trucos y su concepción del cine y la vida como entretenimiento, feria y espectáculo, el género fantástico nació con el decorado adecuado.
Recomposición de una escena de ´Viaje a la luna´, película que Méliès dirigió en 1902.
Recomposición de una escena de ´Viaje a la luna´, película que Méliès dirigió en 1902.
CaixaForum

Considerado el mago Georges Méliès (1861-1938) el padre del cine y sobre todo del cine fantástico, además de haber sido la persona capaz de demostrar que el cine podía ser algo más que una manera de reproducir la realidad, ¿cómo es posible que acabara siendo rey de la ruina y el olvido, hasta tal punto que destruyó los negativos de todas sus películas?

Y, la historia lo prueba, no ha sido ni será el único que caiga desde tan alto.

Hasta tal punto cayó en el olvido que destruyó los negativos de todas sus películasPor fortuna, y también por justicia, no ha sido un olvido definitivo. Scorsese le rindió tributo con la película que lo retratataba en la gran pantalla: Hugo (2011), y hoy, casi cualquier aficionado al cine sabe quién es o al menos conoce sus imágenes.

Caixaforum de Barcelona (España) se suma a la popularización de este mago y rey del trucaje cinematográfico con la muestra Georges Méliès. La magia del cine, que ha contado con la colaboración de La Cinémathèque Française. 

Nunca más un simple documental

Dibujante, mago, actor, director de teatro, decorador, técnico, productor, realizador y distribuidor de más de 500 películas, este polifacético pionero y artista genial del engaño resulta una buena manera, explica Isabel Salgado (subdirectora de Área Cultural Caixaforum), "de explicar el origen del cine y sobre todo del fantástico".

Mezcló su gran pasión, la magia que hacía en su propio teatro en París, con la imagen" (Isabel Salgado)"En 1896 se compra su primera cámara", cuenta Salgado, "y mezcla su gran pasión que es la magia y la fantasía que hacía en su propio teatro en París con la imagen".

A partir de entonces aquello de que las películas tenían el poder de capturar los sueños se hizo realidad. El cine ya no sería nunca más por obligación y ausencias un documental.

Ahonda la muestra en las raíces culturales, estéticas y técnicas de este primer ilusionista del cine a  través de más de 400 objetos: películas, fotografías, dibujos, pósteres, aparatos originales de la época, vestuario, maquetas y documentación.

La obra de Méliès fue de tal alcance que sigue vigente en las producciones de hoy en día, porque, y aquí se resume buena parte de su inmenso todo: "¿quién puede vivir sin féerie, sin un poco de fantasía?"  (él mismo lo dijo).

Fiel a su pensamiento, fue un genio de los efectos especiales capaz de aplicar trucos de magia al cine y la técnica de la linterna mágica: pirotecnia, efectos ópticos, sobreimpresión, ilusionismo...

Todo un universo de trucaje gracias al que llevar a pantalla cuerpos cortados, chafados, explosionados, cabezas separadas...

Un creador que llegó a la cima con el estreno en 1902 de Viaje a la Luna, cinta que vieron millones de espectadores. La aparición de grandes empresas lo llevaron al olvido, y terminó vendiendo juguetes en la estación de Montparnasse. Finalmente se tuvo que quedar en un asilo de Orly.