La estrategia francesa contra virus desespera a los médicos

un toque de queda a partir de las 18:00 horas en todo el país y el cierre de todos los restaurantes y muchos otros negocios.

un toque de queda a partir de las 18:00 horas en todo el país y el cierre de todos los restaurantes y muchos otros negocios.

Semana tras semana, el gobierno se negó a imponer un nuevo confinamiento, citando la estabilidad de las tasas de contagio y hospitalización, y esperando que se mantuviesen así. Los ministros destacaron la importancia de mantener la economía en marcha y de proteger la salud mental de una población agotada tras un año de incertidumbre. Los aliviados ciudadanos impulsaron la popularidad de Macron en las encuestas.

Pero el virus siguió su curso. La tasa nacional de contagios se ha multiplicado por dos en las tres últimas semanas y los hospitales de la capital, París, se preparan para la que podría ser su peor batalla hasta la fecha, cuando según las previsiones, la ocupación de las UCIs podría superar a la de la primera ola de hace un año.

Reconociendo los desafíos, Macron anunció el miércoles el cierre de las escuelas del país las tres próximas semanas, la prohibición de viajar por el país durante un mes y la creación de miles de camas de UCIs. Además prometió contratar personal de refuerzo.

Mientras que otros países decretaron su tercer confinamiento en los últimos meses, Macron dijo que al no hacerlo hemos ganado unos preciados días de liberad y semanas de escolarización para nuestros hijos, y hemos permitido que cientos de miles de trabajadores se mantengan a flote.

Al mismo tiempo, Francia ha pedido otras 30.000 vidas en lo que va de año a causa del coronavirus. Además, reporta más contagios que ningún otro país en Europa y es una de las naciones con más fallecidos desde el inicio de la pandemia, 95.640.