Myanmar: Junta ofrece tregua, pero no a los manifestantes

La junta de Myanmar anunció el miércoles que implementará un cese al fuego unilateral con duración de un mes, pero hizo una excepción para las acciones que trastornen la seguridad y las operacion...

La junta de Myanmar anunció el miércoles que implementará un cese al fuego unilateral con duración de un mes, pero hizo una excepción para las acciones que trastornen la seguridad y las operaciones administrativas del gobierno, una clara referencia al movimiento que ha realizado protestas a nivel nacional a diario contra el golpe de Estado perpetrado en febrero.

Mientras tanto, se registró una serie de combates contra al menos dos de las organizaciones guerrilleras de las minorías étnicas que han mantenido una fuerte presencia en sus respectivas zonas a lo largo de las fronteras.

Más de una decena de ese tipo de grupos han buscado durante décadas una mayor autonomía, y en ocasiones lo han hecho a través de una lucha armada. Incluso en las épocas de paz, las relaciones han sido tensas, y las treguas, frágiles.

El movimiento contra el golpe de Estado del 1 de febrero que derrocó al gobierno electo de Aung San Suu Kyi se enfoca en la desobediencia civil, y pide que los empleados de los sectores público y privado dejen de realizar labores que apoyen la maquinaria del gobierno.

Ha buscado una alianza con los grupos armados de minorías étnicas para aumentar la presión sobre la junta. Le gustaría que formaran lo que llaman un ejército federal que sirva como contrapeso a las fuerzas armadas del gobierno.

Los manifestantes que han salido a las ciudades y poblados de Myanmar, en su mayoría de manera pacífica, han enfrentado a policías y soldados, quienes han utilizado libremente armas de guerra. Por lo menos 536 manifestantes y espectadores han perdido la vida desde el golpe de Estado, de acuerdo con la Asociación de Asistencia a Presos Políticos de Myanmar, que cuenta los que puede documentar y dice que es probable que la cifra real sea mucho mayor.

De momento no hubo una reacción inmediata de las fuerzas de minorías étnicas al anuncio del cese del fuego. Varios de los grupos más grandes, incluidos los kachin en el norte, los karen en el este y el Ejército de Arakán en el estado occidental de Rakhine, han denunciado públicamente el golpe de Estado y han dicho que defenderán a los manifestantes en el territorio que controlan.